Si quiere leerlo con más calma puede descargar desde aquí el documento en formato pdf

SOBRE LA GUERRA PROLONGADA

MOVILIZACION POLITICA PARA LA GUERRA DE RESISTENCIA

    66. Una guerra revolucionaria nacional tan grandiosa no puede triunfar sin una amplia y profunda movilización política. Antes de la Guerra de Resistencia no hubo una movilización política para la resistencia al Japón; ésta fue una enorme falla de China, y debido a ello perdimos una jugada ante el enemigo. Después de iniciada la Resistencia, la movilización política estuvo lejos de ser general, y no hablemos ya de su falta de profundidad. Fueron los cañonazos y el bombardeo aéreo del enemigo los que hicieron llegar la noticia de la guerra a la gran mayoría del pueblo. Eso también constituyó una forma de movilización, pero no fue realizada por nosotros, sino por el enemigo. Los habitantes de las regiones remotas, a las cuales no llega el ruido del cañoneo, viven aún en una tranquilidad que nada turba. Esta situación debe cambiar, pues de lo contrario no podremos salir victoriosos en esta guerra de vida o muerte. En ningún caso debemos perder otra jugada ante el enemigo; por el contrario, debemos explotar a fondo esa jugada, la movilización política, para vencer al enemigo. Dicha jugada es decisiva; es realmente un asunto de importancia primordial, en tanto que nuestra inferioridad en armamento y otros aspectos es lo secundario. La movilización de todo el pueblo formará un vasto mar para ahogar al enemigo, creará las condiciones que habrán de compensar nuestra inferioridad en armas y otros elementos, y proporcionará los requisitos previos para superar todas las dificultades en la guerra. A fin de obtener la victoria, debemos perseverar en la Resistencia, mantener el frente único y persistir en la guerra prolongada. Pero todo esto es inseparable de la movilización del pueblo. Querer alcanzar la victoria y descuidar la movilización política es lo mismo que "tratar de dirigirse al Sur con el carruaje orientado al Norte". Indudablemente esto no conduciría a la victoria.

    67. ¿Qué es la movilización política? Primero, explicar al ejército y al pueblo el objetivo político de la guerra. Hay que hacer comprender a cada soldado y a cada civil por qué es necesario batirse y en qué les atañe la guerra. El objetivo político de la Guerra de Resistencia contra el Japón es "expulsar al imperialismo japonés y crear una nueva China libre e igual en derechos". Debemos explicar este objetivo a todo el ejército y el pueblo, a fin de encender en ellos un gran entusiasmo por la resistencia al Japón y unir como un solo hombre a cientos de millones de personas para que aporten sin reservas su contribución al esfuerzo bélico. Segundo, no basta con explicar sólo el objetivo; hay que explicar también las medidas y la política destinadas a alcanzarlo, y de ahí la necesidad de un programa político. Ya poseemos el Programa de Diez Puntos para la Resistencia al Japón y la Salvación Nacional y también el Programa de Resistencia Armada y Reconstrucción Nacional; debemos divulgarlos en el ejército y entre el pueblo y movilizar a éstos para que los pongan en práctica. Sin un programa político preciso y concreto, no es posible movilizar a todas las fuerzas armadas y a todo el pueblo para que lleven hasta el fin la Guerra de Resistencia contra el Japón. Tercero, ¿cómo efectuar la movilización? Verbalmente; por medio de octavillas y carteles, periódicos libros y folletos; con representaciones teatrales y películas; a través de las escuelas, las organizaciones populares y los cuadros. Lo que hasta ahora se ha hecho en las regiones dominadas por el Kuomintang es como una gota de agua en el océano, y además, se ha realizado de una manera inadecuada al gusto de las masas populares y con un espíritu ajeno a ellas; esto debe ser corregido radicalmente. Cuarto, no basta con movilizar una vez; la movilización política para la Guerra de Resistencia contra el Japón debe efectuarse permanentemente. Nuestra tarea no consiste en recitar mecánicamente al pueblo nuestro programa político, porque así nadie escuchará; debemos vincular la movilización política con la marcha de la guerra y con la vida de los soldados y del pueblo, y hacer de ella un trabajo permanente. Este es un asunto de extrema importancia, del cual depende en primer término nuestra victoria.

 

Si nuestra página y nuestra labor te gustan... Colabora !!!

Colabora y haz una donación