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HAGAKURE (hojas ocultas) - El Libro del Samurai - Anónimo
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Quien
Calcula es un Cobarde
Un hombre que
no para de calcular es un cobarde. Digo esto porque las suposiciones siempre
tienen una relación con las ideas de provecho y de pérdida; el individuo que las
hace está siempre preocupado por las nociones de ganancia o pérdida.
Morir es una
pérdida, vivir una ganancia y es así que se decide a menudo no morir. Esto es
cobardía. Del mismo modo, un hombre que ha recibido una buena educación puede
camuflar, con su inteligencia y su elocuencia, su pusilanimidad o su estupidez,
que son su verdadera naturaleza. Mucha gente no se da cuenta
La Vía del
Samurai
El Señor
Naoshige tenía por costumbre decir: "La vía del Samurai es la pasión de la
muerte. Incluso diez hombres son incapaces de desviar a un hombre animado de tal
convicción." No se pueden llevar a cabo grandes hazañas cuando se está en una
disposición anímica normal. Hay que volverse fanático y desarrollar la pasión de
la muerte. Si uno cuenta sobre el tiempo para acrecentar su poder de
discernimiento, corre el riesgo de que sea demasiado tarde para ponerlo en
práctica. La lealtad y la piedad filial son algo suplementario en la Vía del
Samurai; Lo que uno necesita es la pasión por la muerte. Todo el resto vendrá
por añadidura de esta pasión.
El famoso
Samurai KiranoSuke Shida ha dicho: "Si sois totalmente desconocido, entre morir
o vivir, más vale escoger vivir". Shida era un Samurai fuera de lo corriente.
Los jóvenes han
interpretado frecuentemente mal lo que ha dicho, pensando equivocadamente que se
hacía el abogado de una conducta deshonrosa. En un postscriptum, escribió: "Si
uno duda entre comer y no comer, más vale abstenerse. Cuando uno no puede
decidirse entre vivir o morir, entonces más vale morir."
Hay una manera
de educar a los hijos de Samurais. En su infancia se ha de favorecer su bravura
y evitar darles miedo frívolamente o burlarse de ellos. Si una persona se ve
afectada por la cobardía cuando niño, queda una cicatriz para toda la vida.
Es un error de
los padres que, sin reflexionar, hagan temer a los niños los relámpagos, los
sitios oscuros, o contarles cosas terroríficas para provocar sus lloros. Más
aún, si un niño es reñido severamente se volverá tímido. No debe tolerarse que
se formen malos hábitos. Después que se ha formado un mal hábito, aunque se
reprenda al niño, ya no mejorará. Para cosas tales como el hablar correctamente
o tener un buen comportamiento hay que volver gradualmente al niño consciente de
ello. No dejéis que el niño conozca la avaricia. Otra cosa más, si tiene una
naturaleza normal, se desarrollará siguiendo el camino que se le marque. Otro
punto más a tener en cuenta es que si los padres tienen una mala relación, el
niño no tendrá sentimientos filiales. Esto es natural. Incluso los pájaros y las
bestias se sienten afectados por lo que ven en el momento de nacer. Por lo
tanto, las relaciones entre padre e hijo se pueden deteriorar debido a la
inconsciencia de la madre. Una madre quiere a su hijo por encima de todas las
cosas y será imparcial con él cuando es corregido por el padre. Si se vuelve una
aliada del niño, tal cosa sembrará la discordia entre el padre y el hijo. Debido
a la estrechez de su mente, una mujer ve a su hijo como el sostén de su vejez.
La
Distracción
Seréis
confundidos por la gente cuando vuestra resolución sea débil. Más aún, si en una
reunión estáis distraído cuando otra persona esté hablando, por vuestro descuido
podéis pensar que coincidís con su opinión y le vais a seguir diciendo: "De
acuerdo, de acuerdo", incluso cuando esté diciendo algo contrario a vuestros
propios sentimientos, y los demás pensarán que estáis de acuerdo con ellos. Por
esto, nunca debéis distraeros ni un instante cuando tengáis una reunión con
otras personas. Cuando estéis escuchando una historia o estén hablando con
vosotros, deberéis ser cuidadosos para evitar veros confundidos; y si hay algo
con lo que no estéis de acuerdo, exponed vuestra opinión, mostradle su error a
vuestro oponente, esforzaos en resolver la situación. Incluso en asuntos poco
importantes los malentendidos provienen de cosas pequeñas. Uno debe ser
cauteloso en este aspecto. Más aún, es mejor no colaborar con gente de la que ya
habéis tenido dudas anteriormente. No importa lo que hagáis, será gente que
siempre os confundirá o absorberá. Para estar seguro en este tipo de asuntos
debéis tener mucha experiencia.
La Desgracia
No es
suficiente evitar simplemente sentirse desanimado cuando llega una prueba.
Cuando llega una desgracia, el Samurai debe alegrarse y coger la suerte que le
es ofrecida por poder emplear así su energía y su valentía. Tal actitud difiere
radicalmente de la simple resignación. Cuando la marea sube, el barco flota...
Cuando se ha
oído hablar de las hazañas de un Maestro, pensar que cualquier cosa que uno haga
no podrá jamás igualarlo, es señal de un alma mezquina. Se debe pensar, al
contrario, que "si el Maestro es un hombre como yo, ¿por qué yo he de ser
inferior?" En cuanto un Samurai se decide contestar a este desafío contra sí
mismo, ya está en camino de la mejoría. Ittei Ishida ha dicho: "Un hombre
reconocido como sabio por los otros, sólo adquiere esta reputación porque ha
comenzado a profundizar sus conocimientos desde su más tierna edad. Nunca es el
resultado de un aprendizaje tardío, incluso si éste es difícil." En otras
palabras, en cuanto un ser toma la resolución de llegar a la perfección, puede
esperar un día experimentar la iluminación. Un Samurai debe prestar atención a
sus hechos y gestos para evitar cometer errores de conducta, no importa lo
pequeños que aquellos sean. Ocurre que, por descuido, un Samurai no controla su
mente y llega a pensar reflexiones de este tipo: "Decididamente, soy un cobarde"
o "Si esto ocurre, corramos para preservar nuestras vidas" o "Cuán terrorífico
es esto", "¡Ay!", Etcétera. Tales exclamaciones no deben ser jamás proferidas
por un Samurai aunque sea para mofarse o reírse, ni por descuido, ni siquiera
soñando, ni en ninguna otra situación. Un ser perspicaz adivinaría rápidamente
la naturaleza verdadera de la persona que hubiera pronunciado tales palabras.
Uno debe estar siempre en guardia. Se ha dicho que un hombre que acaba de ser
decapitado todavía puede hacer algunos gestos. Esta historia ha sido transmitida
por Nitta Yoshisada y Ono Moken.
¿Cómo un hombre
puede ser inferior a otro hombre? Mitani Joyku decía: "Incluso cuando un hombre
enferma mortalmente, puede sobrevivir dos o tres días más."
Las malas
relaciones existentes entre los actuales gobernantes y los procedentes, entre el
padre y el hijo, entre el hermano mayor y el pequeño están motivadas por razones
egoístas. La prueba es que no hay tales relaciones entre maestro y servidor.
Las
Decisiones
Un viejo
proverbio dice: "Decidios en el espacio de siete soplos." El Señor Takanobu
Ryuzoti hizo un día este comentario: "Si un hombre tarde demasiado en tomar una
decisión, se duerme." El Señor Naoshige dice también: "Si uno se lanza sin
vigor, siete de cada diez acciones no llegan a término. Es verdaderamente
difícil tomar decisiones en estado de agitación. Por consiguiente, si sin
ocuparse de las consecuencias menores, uno se enfrenta a los problemas con la
mente afilada como una navaja, siempre se encuentra la solución en menos tiempo
del preciso para hacer siete soplos."Hay que considerar los problemas con calma
y determinación.
El Orgullo
El que tiene
pocos conocimientos se vuelve rápidamente pretencioso y se deleita en la idea de
ser considerado como un hombre competente. Los que se enorgullecen de sus
talentos y se estiman superiores a sus contemporáneos serán inevitablemente
castigados por alguna manifestación del Cielo. Un hombre que no sepa hacerse
apreciar de los otros no será de utilidad a nadie a pesar de su alta
competencia. El que trabaja arduamente y sabe permanecer modesto; el que se
alegra de la posición subordinada que ocupa al mismo tiempo que respeta a sus
iguales, será altamente estimado.
Levantaos a
la Octava
Es el colmo de
la locura para un Samurai perder el control de sí mismo si por desgracia queda
reducido al estado de ronin o se encuentra enfrentado a algún revés de fortuna
del mismo tipo. En el tiempo del Señor Katsushige, los Samurais tenían una
divisa favorita: "Si no habéis sido ronin siete veces, no podréis reivindicar
efectivamente el título verdadero de Samurai. Tropezad y caed siete veces, pero
levantaos a la octava." Manifiestamente, Hyogo Naritomi había sido, según se
dice, siete veces ronin. Un Samurai al servicio de un daimio debe ser como un
tentetieso que se levanta cada vez que uno lo inclina. En verdad, sería una
excelente idea para el Daimyo devolver a sus discípulos la libertad para someter
a prueba su fuerza espiritual.
El Trato a los
Subordinados
En un poema a
la gloria de Yoshitune, se dice: "Un general debe dirigirse frecuentemente a sus
soldados." Las personas que sirven a un amo estarán tanto más dispuestas a
consagrar su vida a su servicio cuando su amo le alabe en circunstancias
excepcionales, así como en la vida corriente, del tipo: "Me habéis servido muy
bien."
"Debéis ser muy
cuidadoso con esto o lo otro." "Ahora tengo un servidor de primera clase." Estos
comentarios atentos son de una gran importancia.
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