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LA DIRECCIÓN ESTRATÉGICA
Todo proceso de dirección estratégica que se implementa en empresas
lucrativas o no lucrativas cuenta de varias etapas las cuales necesitan una
base que las mantenga cohesionadas e integradas; esta base la constituyen
tres elementos: la actitud estratégica, el pensamiento estratégico y la
intención estratégica.
LA ACTITUD ESTRATÉGICA
La autora Marina Menguzatto señala la necesidad de un cambio de actitud
de la dirección para posibilitar la rápida adaptación de la empresa a un
entorno cada vez más turbulento y enfatiza que el centro de atención de la
dirección debe desplazarse desde el ámbito interno de la empresa y la
eficiencia, hasta las relaciones empresa entorno y la eficacia. En los
criterios de la autora plantea que el centro de la dirección estratégica es
la eficacia; sin embargo, si una empresa descuida el aspecto interno puede
quedar a merced de las amenazas si no se percata de un incremento de las
debilidades o si no explota al máximo las fortalezas para aprovechar las
oportunidades, es por ello, que se considera que la dirección estratégica
debe centrarse en la efectividad, o lo que es lo mismo, centrar la atención
en lograr el cumplimiento de los objetivos estratégicos con eficiencia y
eficacia ya que ambas variables no deben verse como excluyentes sino
complementarias desde el punto de vista estratégico.
El reto que enfrentan actualmente las organizaciones es ser cada día más
eficientes y eficaces en la satisfacción de las necesidades del público
objetivo a quien está dirigida la actividad de la misma, entonces la actitud
estratégica debe estar en correspondencia con ello.
Los elementos esenciales de la actitud estratégica son:
Adaptabilidad a la circunstancia que se deriva de la interacción de las
fuerzas en el entorno. Ello implica que las empresas asumen una actitud
específica ante cada fenómeno que enfrenta, en dependencia de ello
posibilita, retrasa o impide el cumplimiento de las metas.
Actitud voluntarista para lograr el convencimiento de todos los miembros de
la organización que la efectividad del desempeño futuro de la empresa
depende del empleo adecuado de la dirección estratégica, rechazar la
pasividad y la neutralidad, lograr que los cambios sean endógenos.
El carácter proactivo, lo cual implica adelantarse a los fenómenos que
pueden impactar la organización, tal como planteara José Martí, ver después
no vale, lo que vale es ver primero y estar preparados. Ello implica no
dejarse sorprender por los cambios o las circunstancias.
La actitud crítica, supone evitar la inercia y buscar nuevas soluciones,
evitar la rutina, lo cual implica no aplicar la dirección estratégica como
fórmula.
La flexibilidad que permita introducir cambios que fortalezcan la
implementación de las estrategias y adaptar las mismas según se mueven los
competidores para lograr sostenibilidad de las ventajas competitivas de la
empresa.
Integración de las variables soft (socio psico culturales) y hard (técnico
económicas), además tener en cuenta todas las variables tanto endógenas como
exógenas que pueden influir tanto positiva como negativamente en el proceso.
EL PENSAMIENTO ESTRATÉGICO
El pensamiento se manifiesta en el hombre de manera embrionaria desde
los primeros meses de vida. El perfeccionamiento y desarrollo de esta
capacidad transcurre en relación con la experiencia vital adquirida en el
transcurso de la vida del hombre. Ya los niños entre los 11 y 12 años poseen
la capacidad de pensamiento abstracto lógico.
Teniendo en cuenta lo anteriormente expresado se puede entender claramente
que un dirigente de cualquier empresa tiene desarrollada la capacidad de
pensamiento desde su niñez, pero ¿quiere esto decir que tiene desarrollado
el pensamiento estratégico?Muchos son los autores que en los últimos años
han abordado este tema; no obstante, sus conclusiones se quedan en el nivel
teórico pues no brindan una referencia de cómo llegar a éste.
El pensamiento según S. L. Rubinstein es el proceso de reflejo en la
conciencia del hombre de la esencia de las cosas, de los vínculos y
relaciones regulares entre los objetos o fenómenos de la realidad. Los
autores que abordan el pensamiento estratégico tienden a enunciarlo como un
continuo de los pasos o procedimientos de la dirección estratégica lo cual
lo aleja de la formación psicológica del pensamiento.
El pensamiento, desde el punto de vista psicológico, tiene particularidades
que tienden a dificultar el desarrollo del pensamiento estratégico, por
ejemplo: el carácter mediado lo cual quiere decir que al establecer los
vínculos entre las cosas, el hombre, tiende a emplear de manera obligatoria
los datos de la experiencia pasada, esto implica que desde el punto de vista
psicológico los dirigentes ante la necesidad de la solución de los problemas
estratégicos de la empresa tiendan a seguir actuando como lo hacían
rutinariamente al acudir a sus experiencias pasadas de dirección.
Se basa en el conocimiento que tiene el hombre acerca de las leyes generales
de la naturaleza y la sociedad. El hombre siempre utiliza conocimientos ya
formados sobre la práctica precedente. Los dirigentes para la toma de
decisiones siempre tienden a generalizar experiencias pasadas lo cual puede
traer consigo que no se tenga en cuenta los factores tradicionales que
entorpezcan el seguimiento lógico de las estrategias implementadas.
La vinculación con la actividad práctica: esto refleja la tendencia de
muchos dirigentes a mantener las decisiones operativas lo cual impide el
desarrollo de la proyección estratégica.
V. Petrovsky plantea que pensamiento es el proceso psíquico socialmente
condicionado e indisolublemente relacionado con el lenguaje, dirigido a la
búsqueda y decubrimiento de algo sustancialmente nuevo, o sea, es el proceso
de reflejo indirecto (mediatizado) y generalizado de la realidad objetiva a
través de las operaciones de análisis y síntesis. El pensamiento surge
basado en la actividad práctica del conocimiento sensible y rebasa
considerablemente sus límites.
Si se acude a un diccionario filosófico se encontrará que se define
pensamiento como el proceso activo del reflejo del mundo objetivo en los
juicios, conceptos, teorías, etc. vinculado con la solución de unos u otros
problemas; producto superior de la materia especialmente organizada (el
cerebro). Y plantea que las principales características del pensamiento son:
Surge en el proceso de la actividad productiva de los hombres.
Existe sólo en relación con la actividad laboral y el habla típicos
únicamente de la sociedad humana.
La capacidad del pensamiento de reflejar en forma sintetizada la realidad se
expresa en la capacidad del hombre de formar juicios y conceptos.
El pensamiento estratégico individual incluye la aplicación del juicio
basado en la experiencia para determinar las direcciones futuras. El
pensamiento estratégico de empresa es la coordinación de mentes creativas
dentro de una perspectiva común que le permita a un negocio avanzar hacia el
futuro de una manera satisfactoria para todos. El propósito del pensamiento
estratégico es ayudarle a explotar los muchos desafíos futuros, tanto
previsibles como imprevisibles.
El pensamiento estratégico incorpora valores, misión, visión y estrategia
que tienden a ser elementos intuitivos (basados en los sentimientos) más que
analíticos (basados en la información). Llegar a un acuerdo sobre estos
elementos entre los miembros de su equipo administrativo es un prerrequisito
esencial para la planeación efectiva.
El pensamiento estratégico trata los valores, las convicciones filosóficas
de los ejecutivos encargados de guiar a su empresa en un viaje exitoso;
misión, el concepto general de su empresa; visión, cómo debe ser su empresa
en el futuro, y estrategia, la dirección en que debe avanzar su empresa.
Se ha vuelto cada vez más evidente en años recientes que para tener éxito
toda empresa necesita el compromiso activo de todos sus tomadores de
decisiones. En tanto que el proceso formal del pensamiento estratégico
empieza por lo común con el director general y el equipo de alta
administración y, para que sea efectivo, debe trascender de inmediato al
resto de la empresa.
Para lograr el pensamiento estratégico es necesario que los dirigentes sean
adecuadamente formados y preparados para liderar todo el proceso de
implementación de la dirección estratégica.
LA INTENCIÓN ESTRATÉGICA
La intención puede definirse como el deseo deliberado de hacer algo,
sinónimo de voluntad e instinto, entonces la intención estratégica se
refiere a la voluntad e impulso de la alta gerencia de una organización para
comprometer a todos los niveles para liderar cada paso para desarrollar un
sistema de dirección con características nuevas, contribuye a mantener y
fortalecer el pensamiento estratégico la actitud estratégica. Sin estos tres
elementos, aunque su esencia puede parecer extremadamente subjetiva, ningún
sistema de dirección estratégica será suficientemente efectivo.
MSc. Guillermo A. Ronda Pupo
(Gestiópolis)
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