jueves, noviembre 9, 2006, 08:46 PM -
Cooperación y voluntad política en favor de los refugiados.
Ciudad del Vaticano, 9 nov 2006 (VIS).- El arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, intervino ayer en la LXI sesión de la asamblea general de ese organismo que analiza el informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
El prelado comenzó su discurso manifestando el aprecio de la Santa Sede porque el ACNUR ha elaborado en estos años "un sistema jurídico adaptado a las necesidades complejas y en evolución de los grupos necesitados de protección", y citó en este sentido la adopción de la "Conclusión sobre mujeres y muchachas en peligro" y la "Conclusión sobre la identificación, prevención y reducción del fenómeno apátrida y la protección de personas apátridas".
El ACNUR, recordó el arzobispo, cubre también a los Desplazados Internos, ocupándose entre otras cosas de la "coordinación y la gestión de los campos de prófugos", y subrayó que la protección de este grupo "requiere más que un buen marco jurídico; es necesaria la cooperación y la voluntad política para que ese marco funcione adecuadamente".
"Lamentablemente -observó-, asistimos a un cierto deterioro del concepto jurídico de asilo porque algunos estados dan la preferencia a la legislación nacional o a los acuerdos bilaterales sobre la ley de refugiado internacional. Además, el acceso al asilo se ha hecho más difícil debido al fenómeno de los flujos mixtos y algunos países no reconocen o no respaldan algunos derechos internacionalmente establecidos en su legislación nacional, como la libertad de movimiento, el derecho al trabajo y el reconocimiento de títulos".
La escasez de fondos para los programas de alimentación, de sanidad y educación de los refugiados es otro de los graves problemas de la ACNUR, dijo el nuncio, sin olvidar, por otra parte algunas situaciones satisfactorias, como el final de determinados conflictos que han permitido a los refugiados regresar a su país. En esos casos, "la ayuda para la reconstrucción de la infraestructura social y económica nacional debe hacer posible también que el regreso de los refugiados se desarrolle en condiciones de seguridad y dignidad".
"La solución duradera del problema de los refugiados y los desplazados internos -concluyó- no les afectará sólo a ellos, sino que repercutirá, por extensión, también sobre toda la familia humana. Las normas para la protección de estas personas necesitadas deberían aplicarse en el ámbito nacional, regional e internacional".
DELSS/ACNUR/MIGLIORE - VIS 061109 (380)
Cardenal Martino : Derecho a la alimentación, inalienable.
Ciudad del Vaticano, 9 nov 2006 (VIS).- Se ha publicado hoy el discurso pronunciado el pasado 4 de noviembre por el cardenal Renato Raffaele Martino, presidente del Pontificio Consejo "Justicia y Paz", ante la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que tiene su sede en Roma.
Durante el "Acontecimiento especial" convocado por ese organismo al final de la celebración de la XXXII sesión de su Comité Intergubernamental para la Seguridad Alimentaria, el purpurado subrayó que "el derecho a la alimentación suficiente es fundamental e inalienable para cada persona y cada grupo familiar".
"Es tarea de las naciones, de sus líderes, del poder económico y de todas las personas de buena voluntad individuar cualquier oportunidad que permita compartir más equitativamente los recursos, que no faltan, y el consumo de bienes; de esta forma, todos manifestaremos una solidaridad verdadera, enraizada en el conocimiento y el aprecio de la dignidad de todo ser humano".
DELSS/DERECHO ALIMENTACION/FAO:MARTINO - VIS 061109 (160)
El Arzobispo Celestino Migliore, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, intervino el 10 de noviembre en la asamblea general de ese organismo que debate temas ligados a la erradicación del hambre. "Los pobres -dijo el nuncio- tienen derecho a la justicia, a un trabajo y a una alimentación, salud y educación adecuadas, de acuerdo con la Declaración Universal de Derechos Humanos. (...) Sin embargo, dado que por su misma condición, los pobres se ven muchas veces excluidos de la sociedad, su capacidad de asegurarse estos derechos es muy limitada. (...) El lazo entre paz y desarrollo es evidente para aquellos que deben afrontar sobre el terreno los obstáculos a los que se enfrentan los pobres y para quienes saben, por amarga experiencia, que "el desarrollo es el nuevo nombre de la paz".
.../EN BREVE/... - VIS 061113 (380)
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jueves, noviembre 9, 2006, 07:32 PM -
Fuente : Revista Areópago.
Cruz Blanca es un proyecto fundado en 1958 por Monseñor Ricardo Durand Flórez, buscando responder a la difícil realidad de pobreza que enfrentan las zonas del Callao y Lima. Este proyecto consiste en la implementacion de campamentos en el verano a los que niños de escasos recursos asisten, convirtiéndose en un espacio de esparcimiento, formación y crecimiento humano.
Para el sostenimiento de este proyecto se realizará una colecta pública en Lima en la cual se necesita la colaboración solidaria del mayor número de voluntarios.
Horario:
Miércoles 8 y Jueves 9 de Noviembre de 2006.
Más información:
Para ser voluntario y colaborar: cruzblanca@multimedios.org
Tel: 2613880 o Cel: 96596324
jueves, noviembre 9, 2006, 01:41 AM -
Fuente : Peregrinos de la Iglesia
Sor Carmen es hermana del Rvdo. José Rivera Ramírez, cuyo Proceso diocesano de Canonización se clausuró el día 21 de octubre de 2000, de Antonio Rivera, y de Ana María Rivera, en adelante Pepe o José y Antonio el «Ángel del Alcázar», respectivamente, y Ana María. Su nombre, el de su padre, el Dr. Don José Rivera Lema, y el de sus hermanos aparecerán frecuentemente a lo largo de esta biografía. Los de Sor Carmen y Ana María como testigos y los de los restantes miembros de su familia en sus escritos o en escritos de familiares y amigos.
Manuel Aparici había pensado en José como futuro sucesor suyo en la Consiliaría Nacional de Acción Católica, y así se lo había solicitado al Cardenal por si podía concedérselo.
Ana María conoció a la madre de Manuel Aparici, a una hermana de la madre, a su hermana Matilde y a su hermano Rafael. Durante la enfermedad de su madre la visitó muchas veces; incluso Manuel Aparici la llamó en varias ocasiones. Esta confianza que veían con respecto a la familia la consideraban una gracia de Dios, correspondiendo a su llegada con verdadera acogida formando parte del núcleo familiar. Le decía a su padre que se sentía algo suyo, y así obraba, escuchándole con toda atención.
Ofrecemos a continuación dos escritos reveladores de cuanto decimos: uno del padre de Sor Carmen a Manuel Aparici, otro de Manuel Aparici al padre de Sor Carmen.
I.
Con fecha 13 de abril de 1948 el padre de Sor Carmen, hablando de sus hijos, le dice a Manuel Aparici.
Mi querido amigo y capellán:
Recibí tu carta que verdaderamente me llenó de gozo, pues he visto, por lo que me refieres, que aquella tiara de requisitos indispensables para alcanzar algo del Señor: Sacrificio, mortificación y oración estaban y están en Antonio, Carmelina y Pepe. El primero por estar ya allí donde él, con toda convicción, dijo que iba, por lo que nos dejó nota clara del poder de esa tiara, y los otros dos por estar preparándose hace ya tiempo, y sin dejar de andarlo, en el camino angostísimo que les lleva a donde es voluntad del Señor que vayan, nos indican que si de Dios queremos ser oídos ha de ser formados en esos requisitos de que Él nos dejó perenne ejemplo en la Pasión que sufrió. Así que yo, que los veo tan en ti copiados, estoy contentísimo con que sean nuestros muchachos y más si atiendo a que en todas las habitaciones de esta casa resuenan constantemente los ecos de aquellas palabras que dejaban traslucir inequívocamente la admiración que por ti sentía el primero y sienten los que en la muerte mística ... y en el martirio lento ... van apartando día a día ... las impurezas que les puedan quedar de su deambular por el mundo.
Y sentido esto, nada tiene de particular que tú que, a ellos acudes por medio de libros y petición de oraciones, te veas rodeado de esos obsequios que el Señor te hace en las almas de los ejercitantes de ambos sexos, pues ellos, los muchachos nuestros, a Él se lo han pedido para la santidad de su sacerdote y la máxima alegría de haberte entregado todo en todo lo que Él te pide.
Con todo el afecto de Carmen y Ana María recibe con el agradecimiento de tu bendición un fuerte abrazo de tu siempre buen amigo.
II.
Por su parte, él, ya muy enfermo, escribe con fecha 20 de marzo de 1963 a su buen amigo el Dr. D. José Rivera Lema, del que se consideraba "cuasi” hijo, y le dice:
He leído el original escrito por José Manuel de Córdoba sobre Antonio y me ha complacido mucho al par que me ha hecho bien el volver a recordar su ejemplo.
A Vds. también, como a la familia de S. Bernardo, se les puede designar como “la familia que alcanzó a Cristo”, pues si Vd. y Dª Carmen colaboraron con el Señor en la santificación de sus hijos, ahora éstos, con las exigencias de sus vocaciones, les santifican a Vds. crucificándoles con la cruz de la soledad, soledad que Él nos elige para poderse dar más totalmente a nosotros sin compañías que dificulten la íntima unión preparatoria de la nueva, íntima, gozosa y eterna del cielo.
Con todo cariño les bendice a todos su “cuasi” hijo.
Y todo ello sin ánimo de ser exhaustivos. Por otro lado decir que se conservan cartas que José Rivera recibió de Manuel Aparici todas ellas de gran interés que, por su extensión no reproducimos. Dichas cartas están incorporadas a la Causa de Canonización de Manuel Aparici que ya está en Roma.
A modo de ejemplo, podemos citar el siguiente fragmento recopilado del diario de José Rivera y algunos apuntes sobre su vida personal que muestran una vez más la gran influencia de Manuel Aparici sobre su pensamiento.
Yo me he criado -reconoce José Rivera en su Diario 4-IV-1990- dentro de la idea del amor paternal de Dios, tan prontamente propuesta a mi entendimiento, sobre todo por Aparici.
Años antes, en carta dirigida a su hermana Ana María en noviembre de 1962, José Rivera describe : "El ambiente de casa me ha colocado en una situación especialmente fácil para asimilar las ideas de Aparici".
Fueron tiempos aquellos de entusiasmos juveniles y de militancia en Acción Católica, ambientados en el clima heroico de la postguerra, que él vivió envuelto por la sombra agigantada de su hermano Antonio, "El Ángel del Alcázar", y el testimonio de Manuel Aparici.
Las paredes de su habitación, en la toledana casa de la plaza de Santa Isabel número 2, estaban literalmente forradas hasta el techo de estanterías de madera oscura y en ellas una ingente cantidad de libros; algún recuerdo personal, entre ellos las fotografías del P. Aldama, y de Manuel Aparici.
En definitiva, la habilidad de su madrina de oraciones (su hermana Carmelina) - escribe Demetrio Fernández González - le fue poniendo en contacto con buenos sacerdotes: Amado Sáez de Ibarra, Manuel Aparici, Anastasio Granados, y cada uno en su momento fue dejando su impronta sobre la importancia de la formación espiritual en el Seminario, la necesidad de la mortificación incluso física, y la llamada universal a la santidad que son remachadas por el P. Nieto.
Tesis Doctoral de Oriol Pallás.
Por otro lado, Oriol Pallás, sacerdote que está realizando la tesis doctoral sobre José Rivera, indica el hecho de que estudiar su vida le pone en contacto también con Manuel Aparici por la influencia que tuvo sobre él. Manuel Aparici es de una gran vocación sacerdotal y su espiritualidad influencia al clero diocesano.
Estas son sin duda las diversas y ricas facetas de las que se puede hablar y escribir del Siervo de Dios Manuel Aparici Navarro y José Rivera Ramírez.
Nota editorial.
Peregrinos de la Iglesia lleva la Causa de Canonización del Siervo de Dios Manuel Aparici; las cartas del padre de José Rivera, de Manuel Aparici con José Rivera y la correspondencia epistolar con Sor Carmen, obran en su poder y se encuentran incorporadas al proceso de Canonización de éste, ya en Roma con su milagro, por lo que en todo momento se puede autentificar la veracidad de cuanto escribimos. Carlos Peinó Agrelo lleva personalmente la Causa desde enero de 1993 y es el vicepostulador de la misma.
miércoles, noviembre 8, 2006, 02:04 AM -
El Papa compra la primera obligación del fondo para la vacunación.
Ciudad del Vaticano, 7 nov 2006 (VIS).- El cardenal Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo "Justicia y Paz", ha comprado hoy en Londres (Reino Unido) en nombre del Santo Padre, la primera obligación del IFFIm (Fondo Financiero Internacional para la vacunación).
El fondo ha sido instituido por el ministro británico Gordon Brown siguiendo el proyecto presentado en el congreso organizado por "Justicia y Paz" sobre "Pobreza y globalización: financiación para el desarrollo". El importe de las obligaciones se destinará directamente a la vacunación de las poblaciones más necesitadas, en particular a los niños. Las obligaciones están garantizadas por diversos gobiernos, que pagarán los intereses y reembolsarán el importe en la fecha de caducidad y las puede comprar cualquier persona (instituciones, organizaciones y privados).
"El gesto de Benedicto XVI, real y simbólico al mismo tiempo -dice un comunicado publicado hoy-, manifiesta el pleno apoyo de la Santa Sede a una iniciativa que con amplias garantías internacionales producirá ventajas directas e inmediatas en el sector de las ayudas al desarrollo, procurando financiación para fines específicos y urgentes". Por ejemplo, gracias al fondo, "de aquí al 2015, en 72 países del mundo, se salvará la vida de 10 millones de personas, entre las cuales 5 millones de niños".
En el breve discurso pronunciado en el momento de la adquisición, el cardenal Martino dijo: "La gente que vive en la pobreza espera con impaciencia la hora en que la corrupción en diversos niveles de gobierno o en el sector social no impida que las oportunidades de desarrollo estén al alcance de todos los miembros de la sociedad. Un gobierno realmente sensible a las necesidades de las personas no solamente es un requisito para el desarrollo, sino también un derecho".
"Benedicto XVI cree que esa hora ha llegado. Por eso ha decidido que la Santa Sede participe en el programa de obligaciones del Fondo Financiero Internacional. Su Santidad reconoce la necesidad de proporcionar con rapidez fondos para responder a la pobreza, el hambre, la carencia de oportunidades para la educación y alfabetización y la lucha en curso contra el azote de la malaria y la difusión del VIH/SIDA y la tuberculosis".
.../IFFIM/BROWN:MARTINO - VIS 061107 (360)
La Iglesia sostiene a los promotores de solidaridad internacional.
Ciudad del Vaticano, 7 nov 2006 (VIS).- El arzobispo Dominique Mamberti, Secretario para las Relaciones con los Estados, ha pronunciado un discurso en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en el transcurso de la XXXII sesión de su Comité Intergubernamental para la Seguridad Alimentaria (30 octubre - 4 noviembre).
En ese ámbito, los días 30 y 31 de octubre tuvo lugar el "Special Forum for a World Free of Hunger", donde se analizaron los progresos efectuados de cara al cumplimiento de los objetivos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (1996).
El arzobispo, después de haber transmitido a los participantes en el foro los saludos y el interés del Papa por sus trabajos, afirmó: "Vencer el hambre en el mundo es una tarea que requiere tiempo. (...) A pesar de los esfuerzos de la FAO, (...) de las organizaciones intergubernamentales y de diversas asociaciones persisten e incluso se agravan los obstáculos y desequilibrios que impiden a millones de hombres y de mujeres proveer adecuadamente a su alimentación".
"La realidad de las muchedumbres cuyo derecho a la vida está en peligro debe continuar inquietándonos y tocar las conciencias para que nuestro comportamiento, sea cual sea nuestro lugar, no contribuya a agravar las desigualdades entre países ricos y países pobres. El hambre y la desnutrición son inaceptables en un mundo que dispone de niveles de producción, de recursos y de conocimientos capaces de poner fin a esta plaga y sus consecuencias dramáticas".
"No es vocación de la Iglesia -concluyó el arzobispo-, proponer soluciones políticas, económicas o técnicas para hacer frente a los problemas de la sociedad, pero en su misión de anunciar la "Buena Nueva a todas las naciones", se siente particularmente cercana a los que viven en condiciones de pobreza, de sufrimiento y de desnutrición y quiere ayudarles con los medios que le son propios. Siempre está dispuesta a sostener a las personas que trabajan para reforzar la solidaridad internacional y promover la justicia entre los pueblos, sobre todo a las que están en contacto directo con los pueblos sometidos a duras pruebas".
DELSS/HAMBRE/FAO:MAMBERTI - VIS 061107 (360)
lunes, noviembre 6, 2006, 02:13 PM -
Fuente : Agencias de Montevideo (Uruguay) y UMA (España).
Apoyo a los inmigrantes en la cumbre de Uruguay.
Con el compromiso de seguir garantizando el impacto positivo de las migraciones en lugar de criminalizarlas se cerró ayer la XVI Cumbre Iberoamericana (celebrada en Montevideo). La gran mayoría de los líderes reunidos condenó el proyecto estadounidense de levantar un muro para impedir la entrada al país de indocumentados latinoamericanos y coincidió en que las medidas como ésta no hacen más que favorecer la xenofobia y la aparición de mafias organizadas.
Migrar no es delito. Lo dice el "Compromiso de Montevideo". En 2005, emigraron 25 millones de latinoamericanos, la mayoría a España y EE.UU.
Bocanada de aire fresco para la inmigración. Los 22 gobiernos que han participado en la XVI Cumbre Iberoamericana, clausurada ayer en la capital de Uruguay, han rubricado el "Compromiso de Montevideo". Un balón de oxígeno que hace incapié en el rechazo a toda criminalización de los movimientos migratorios. A través de este documento, los firmantes se comprometen a garantizar que las políticas migratorias respeten los derechos humanos de los inmigrantes, "en el marco del ordenamiento jurídico de cada estado".
Rechazo al muro de México.
"Migrar no es un delito, por lo que los estados no desarrollarán políticas orientadas a criminalizar al emigrante", señala el Compromiso. En este sentido, los asistentes al encuentro, en el que se ha echado en falta al líder cubano, Fidel Castro, al presidente de Brasil, Lula da Silva, y al venezolano, Hugo Chávez, han mostrado su rechazo a la construcción de un muro en la frontera de Estados Unidos (EE.UU.) con México.
Los países implicados en los movimientos de inmigración - los de origen, tránsito y destino - deben, según señala el documento, adoptar acuerdos bilaterales, regionales y multilaterales para lograr "una gestión ordenada" de los flujos de migración.
Por otro lado, la Cumbre señaló la importancia de las remesas económicas que los inmigrantes envían a sus países. Según el Banco Internacional de Desarrollo, en 2005, 54.000 millones de dólares llegaron en este concepto a Latinoamérica y al Caribe. El pacto sostiene que no deben ser catalogadas como ayuda oficial sino como "flujos financieros privados de solidaridad familiar".
En el cierre de la reunión se han aprobado las 22 declaraciones de los países participantes. En ellas se hace referencia al cumplimiento de los objetivos del milenio o la adopción del código iberoamericano del buen gobierno, entre otras cuestiones.
III Encuentro Internacional sobre Migraciones.
En el marco de la presente edición del IIIer. EIM - Encuentro Internacional sobre Migraciones 2006 que se celebra en el seno de la Universidad de Málaga - UMA (España), entre el 6 - 24 noviembre 2006, realizado íntegramente por Internet, se presenta el estudio de la Fundación Psicología y Cristianismo (FPC) :
"Psiquiatría y Holocausto : Vida y muerte en los campos de concentración y exterminio". Un análisis de las causas y consecuencias económicas, sociales y políticas del IIIer. Reich (1933-45) alemán en la deportación y genocidio del pueblo judío durante la IIª Guerra Mundial (1939-45).
Crónica especial de la FPC en el IIIer. EIM 2006. Resumen de propuestas, evaluación de intervenciones y conclusiones.
lunes, noviembre 6, 2006, 05:43 AM -
Monográfico sobre los mártires de la fe en la Revolución Francesa y la República Mejicana, y Conmemoración del 50º Aniversario del Movimiento de Liberación Nacional Argentina : Buenos Aires (1955). Por Lic. Gustavo Carrére Cadirant.
I. LAS NUEVAS CRUZADAS. LA EPOPEYA DE LA VENDÉE. Primera Cruzada Contra los "Sin Dios Jacobinos”. Primer Genocidio de la Modernidad.
II. LAS NUEVAS CRUZADAS. LA EPOPEYA CRISTERA. Segunda Cruzada Contra los "Sin Dios Jacobinos”. Segundo Genocidio de la Modernidad.
III. LAS NUEVAS CRUZADAS. LA EPOPEYA PORTEÑA. Primera persecución religiosa en la República Argentina.
sábado, noviembre 4, 2006, 05:39 PM -
LAS NUEVAS CRUZADAS. LA EPOPEYA CRISTERA. Segunda Cruzada Contra los "Sin Dios Jacobinos”. Segundo Genocidio de la Modernidad. Por Lic. Gustavo Carrére Cadirant. República Argentina.
Índice. 1. Introducción. a. Presidencia del Dr. Benito Juárez (1855-72). b. Presidencia de Sebastián Lerdo de Tejada (1872-76). c. Presidencia del General Porfirio Díaz ( 1877-1910). 2. Persecución religiosa. a. Presidencia de Francisco Ignacio Madero González (1911-1913). b. Presidencia del Gral. Victoriano Huerta (1913-1914). c. Presidencia del General Venustiano Carranza Garza (1916-1920). d. Presidencia del General Álvaro Obregón Salido (1920-1924). e. Presidencia del General Plutarco Elías Calles (1924-1929). 3. Guerra Cristera. a. Descripción. b. Desarrollo. 1. Año 1926. 2. Año 1927. 3. Año 1928. 4. Año 1929. c. Arreglos. d. Balance. e. Consecuencias. f. La Segunda. g. Situación posterior. 4. Beatificación y canonización de mártires de la “Epopeya Cristera”. a. Presentación. b. Padre Miguel Agustín Pro. c. Padre Cristóbal Magallanes y compañeros mártires. d. Lic. Anacleto González Flores.
Continuación ...
Canción Cristera : ¡Viva Cristo Rey!. ¡Viva la Guadalupana!. Título : El martes me fusilan. Album : Vicente Fernández y sus corridos consentidos.sábado, noviembre 4, 2006, 05:20 PM -
LAS NUEVAS CRUZADAS. LA EPOPEYA CRISTERA. Segunda Cruzada Contra los "Sin Dios Jacobinos". Segundo Genocidio de la Modernidad. Parte IV. Por Lic. Gustavo Carrére Cadirant. República Argentina.
4. Beatificación y canonización de mártires de la “Epopeya Cristera”.
a. Presentación.
Señala el Catecismo de la Iglesia Católica que: "El martirio es el supremo testimonio de la verdad de la fe; designa un testimonio que llega hasta la muerte. El mártir da testimonio de Cristo, muerto y resucitado, al cual está unido por la caridad".
Una vez suspendido el culto en México el 31 de julio de 1926, la inmensa mayoría del clero, unos 3.500 sacerdotes, obedeciendo a sus Obispos, se fue recogiendo en las grandes ciudades, controladas por el gobierno, con lo que los civiles y combatientes del campo quedaban sin pastores. Estos sacerdotes, aunque sujetos a estricta vigilancia y en ocasiones a vejaciones, no corrieron normalmente peligro de muerte. Por el contrario, los sacerdotes que permanecieron en el campo, lo hicieron con gravísimo riesgo, conscientes de que si eran apresados, serían ejecutados, muchas veces con sadismo, ya que el gobierno pensaba que fusilando sin compasión a todo sacerdote cogido en el campo, obligaba a los demás, aterrorizados, a refugiarse en la ciudad, y esperaba así que dejando a los campesinos sin sacerdotes, sofocaría rápidamente la rebelión. Se calcula que cien o doscientos permanecieron en el campo, escondidos con la protección de los fieles, que en muchos casos fueron también ejecutados por darles cobijo.
En relación a los sacerdotes diocesanos mártires, S.S. Juan Pablo II señaló el 22 de noviembre de 1992: (...) “su entrega al Señor y a la Iglesia era tan firme que, aun teniendo la posibilidad de ausentarse de sus comunidades durante el conflicto armado, decidieron, a ejemplo del Buen Pastor, permanecer entre los suyos para no privarlos de la Eucaristía, de la palabra de Dios y del cuidado pastoral. Lejos de todos ellos encender o avivar sentimientos que enfrentaran a hermanos contra hermanos. Al contrario, en la medida de sus posibilidades procuraron ser agentes de perdón y reconciliación”.
b. Padre Miguel Agustín Pro.
El padre jesuita Miguel Agustín Pro Juárez, fue beatificado por el S.S. Juan Pablo II, el 25 de septiembre de 1988. Él estaba en la ciudad de México, por orden de sus superiores, dedicándose ocultamente al apostolado. Con ocasión de un atentado contra el presidente Obregón, sucedido el 13 de noviembre de 1927, fueron apresados y ejecutados los autores del golpe, y con ellos fueron también fusilados el Padre Pro y su hermano Humberto, que eran inocentes, el 23 de noviembre de 1927.
Camino al lugar de fusilamiento uno de los agentes le preguntó si le perdonaba. El Padre le respondió: "No solo te perdono, sino que te estoy sumamente agradecido". Le dijeron que expusiera su último deseo. El Padre Pro dijo: "Yo soy absolutamente ajeno a este asunto... Niego terminantemente haber tenido alguna participación en el complot". "Quiero que me dejen unos momentos para rezar y encomendarme al Señor". Se arrodilló y dijo, entre otras cosas: "Señor, Tú sabes que soy inocente. Perdono de corazón a mis enemigos". Antes de recibir la descarga, el P. Pro oró por sus verdugos: "Dios tenga compasión de ustedes"; y, también los bendijo: "Que Dios los bendiga". Extendió los brazos en cruz. Tenía el Rosario en una mano y el Crucifijo en la otra. Exclamó: "¡Viva Cristo Rey!". Esas fueron sus últimas palabras, mientras una descarga ensordecedora ahoga su voz. Enseguida, un oficial con un máuser, le dió el tiro de gracia. Años después los restos del Beato Miguel Pro fueron trasladados a la parroquia de la Sagrada Familia de la Colonia Roma. Todavía en el cráneo podían verse los orificios de los tiros de gracia dados en su ejecución. Y una parte pequeña de sus huesos se depositó debajo del altar mayor de la Basílica de Guadalupe.
Una oración por el Padre Pro que murió rezando antes de ser fusilado.
"Venerable Padre Pro, que supiste vivir tu vocación en las mas difíciles circunstancias, ayúdanos con tu intercesión a ser católicos valientes y no ceder ante la tentaciones de este mundo. Que nuestra vida, como la tuya, de mucho fruto para gloria de Dios y el bien de las almas. Amén".
c. Padre Cristóbal Magallanes y compañeros mártires.
“La solemnidad de hoy (Cristo Rey), destacaba S.S. Juan Pablo II en la ceremonia de beatificación de veintidós sacerdotes diocesanos y laicos, el 22 de noviembre de 1992, instituida por el Papa Pío XI precisamente cuando más arreciaba la persecución religiosa de México, penetró muy hondo en aquellas comunidades eclesiales y dió una fuerza particular a estos mártires, de manera que al morir muchos gritaban: ¡Viva Cristo Rey!” (...) "Mediante la sangre de su cruz", también ellos dieron testimonio de que Cristo es rey y proclamaron su reino en toda su patria, que en ese tiempo se hallaba sometida a prueba por una persecución sangrienta. Durante las duras pruebas que Dios permitió que experimentara su Iglesia en México, hace ya algunas décadas, éstos mártires supieron permanecer fieles al Señor, a sus comunidades eclesiales y a la larga tradición católica del pueblo mexicano. Con fe inquebrantable reconocieron como único soberano a Jesucristo, porque con viva esperanza aguardaban un tiempo en el que volviera a la nación mexicana la unidad de sus hijos y de sus familias. Características de los beatificados: Antes de la persecución una expresión de ejemplar vida sacerdotal y eclesial; amor a la Eucaristía; y devoción a la Virgen de Guadalupe”.
El 21 de Mayo de 2000, fueron canonizados estos mártires. Escenas de gran caridad, paciencia y hasta humor marcaron el heroísmo sencillo y generoso con el que los mártires mexicanos canonizados por S.S. Juan Pablo II entregaron su vida durante la brutal "persecución religiosa". El recuento de los hechos deja aún hoy una poderosa lección de fe, sencillez y valentía cristiana: en 1915:
P. David Galván Bermúdez, en la persecución de Carranza (30-1); en 1926: P. Luis Batis Sainz, y con él tres feligreses de la Acción Católica, Manuel Morales, casado, Salvador Lara Puente, y su primo David Roldán Lara (15-8), también beatificados; en 1927: P. Mateo Correa Magallanes (6-2); P. Jenaro Sánchez (18-2); P. Julio Alvarez Mendoza (30-3); P. David Uribe Velasco (12-4); P. Sabas Reyes Salazar (13-4); P. Cristóbal Magallanes, con su coadjutor el P. Agustín Sánchez Caloca (25-5); P. José Isabel Flores (21-6); P. José María Robles (26-6); P. Miguel de la Mora (7-8); P. Margarito Flores García (12-11); P. Pedro Esqueda Ramírez (22-11); en 1928: P. Jesús Méndez Montoya (5-2); P. Toribio Romo González (25-2); P. Justino Orona Madrigal (1-7); P. Atilano Cruz Alvarado (1-7); P. Tranquilino Ubiarco (5-10); en 1937: P. Pedro de Jesús Maldonado (11-2), en una persecución desatada en Chihuahua, en tiempo del presidente Lázaro Cárdenas, otro general (1934-40).
Oración por los mártires de la persecución religiosa.
"Dios nuestro, que has querido que los Beatos Cristóbal Magallanes y compañeros mártires derramaran su sangre en México, para dar un testimonio valiente de su fe en la realeza de tu Hijo y de su amor a Santa María de Guadalupe; concédenos, por su intercesión, ser siempre fieles al Evangelio para que demos testimonio con nuestra vida de la fe por la que murieron. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén".
d. Lic. Anacleto González Flores.
Organizó la Unión Popular en Jalisco, impulsó la Asociación Católica de la Juventud Mexicana, y se distinguió como profesor, orador y escritor católico. El Maestro Cleto, como solían decirle con respeto y afecto, era un católico muy piadoso; al final del Santo Rosario, los cristeros de Jalisco añadían esta oración compuesta por él:
"¡Jesús misericordioso!, Mis pecados son más que las gotas de sangre que derramaste por mí. No merezco pertenecer al ejército que defiende los derechos de tu Iglesia y que lucha por ti. Quisiera nunca haber pecado para que mi vida fuera una ofrenda agradable a tus ojos. Lávame de mis iniquidades y límpiame de mis pecados. Por tu santa Cruz, por mi Madre Santísima de Guadalupe, perdóname, no he sabido hacer penitencia de mis pecados; por eso quiero recibir la muerte como un castigo merecido por ellos. No quiero pelear, ni vivir ni morir, sino por ti y por tu Iglesia. ¡Madre Santa de Guadalupe!, acompaña en su agonía a este pobre pecador. Concédeme que mi último grito en la tierra y mi primer cántico en el cielo sea ¡Viva Cristo Rey!".
El 1 de abril de 1927 fue apresado con tres muchachos colaboradores suyos, los hermanos Vargas, Ramón, Jorge y Florentino. “Si me buscan, dijo, aquí estoy; pero dejen en paz a los demás”. Fue inútil su petición, y los cuatro, con Luis Padilla Gómez, presidente local de la A.C.J.M., fueron internados en un cuartel de Guadalajara. Fue interrogado, pidiéndole nombres y datos de la Liga Nacional y de los cristeros, así como el lugar donde se escondía el valiente arzobispo de Guadalajara, Mons. Francisco Orozco y Jiménez. Como nada obtenían de él, lo desnudaron, lo suspendieron de los dedos pulgares, lo flagelaron y le sangraron los pies y el cuerpo con hojas de afeitar. Él les dijo: “Una sola cosa diré y es que he trabajado con todo desinterés por defender la causa de Jesucristo y de su Iglesia. Ustedes me matarán, pero sepan que conmigo no morirá la causa. Muchos están detrás de mí dispuestos a defenderla hasta el martirio. Me voy, pero con la seguridad de que veré pronto, desde el Cielo, el triunfo de la Religión y de mi Patria”.
Atormentaron entonces frente a él a los hermanos Vargas, y él protestó: “¡No se ensañen con niños; si quieren sangre de hombre aquí estoy yo!”. Y a Luis Padilla, que pedía confesión: “No, hermano, ya no es tiempo de confesarse, sino de pedir perdón y perdonar. Es un Padre, no un Juez, el que nos espera. Tu misma sangre te purificará”. Le atravesaron entonces el costado de un bayonetazo, y como sangraba mucho, el general que mandaba dispuso la ejecución, pero los soldados elegidos se negaban a disparar, y hubo que formar otro pelotón. Antes de recibir catorce balas, aún alcanzó Anacleto a decir: “¡Yo muero, pero Dios no muere!. ¡Viva Cristo Rey!”. Y en seguida fusilaron a Padilla y los hermanos Vargas.
“Gladium”, hojita que servía de órgano oficial de la Unión Popular en la región de los Altos, decía en su número del 16 de abril de 1927: “ La Unión Popular” ofrece al Todopoderoso la bendita sangre de su Presidente, Secretario y demás compañeros mártires, ofreciéndola como sacrificio para la santa libertad de la Iglesia”.
El 19 de septiembre de 1997, el Cardenal Juan Sandoval Iñiguez, Arzobispo de Guadalajara, dió por concluido el proceso diocesano que permitía la beatificación de ocho jalicienses (naturales de Jalisco) mártires de la guerra cristera. Durante la breve ceremonia realizada en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, que puso fin a 150 sesiones de trabajo efectuadas en los últimos tres años, el Cardenal Sandoval explicó que las ocho causas pasarán a la Congregación para la Causa de los Santos en el Vaticano, donde continuará la última etapa antes de ser elevados a los altares. La causa de los ocho mártires fue introducida por Mons. Adolfo Hernández Hurtado, encargado de beatificaciones de la Conferencia Episcopal Mexicana. La lista de los futuros beatos está liderada por Anacleto González Flores, quien al momento de ser aprehendido y fusilado, el 1 de abril de 1927, era presidente de la ACJM (Asociación Católica de la Juventud Mexicana); y sus compañeros Jorge y Ramón Vargas González, Luis Padilla Gómez; Ezequiel y Salvador Huerta Gutiérrez, Luis Magaña Servín y Miguel Gómez.
Hace setenta y nueve años se iniciaba así la Epopeya Cristera, “Segunda Cruzada contra los “sin Dios jacobinos”.
Continuación ...
viernes, noviembre 3, 2006, 08:10 PM -
Ciudad del Vaticano, 2 nov 2006 (VIS).- La Oficina de Prensa de la Santa Sede comunicó hoy a propósito de los comentarios aparecidos en la prensa sobre la posible ausencia del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, durante la visita del Santo Padre a Turquía (28 noviembre-1 diciembre):
"Es correcto precisar que la Santa Sede hacía tiempo que estaba informada -en el curso de la preparación del viaje- sobre la coincidencia con el importante compromiso del primer ministro debido a la cumbre de la OTAN en Letonia. También estaba informada de que el Jefe del Gobierno intentaría estar presente en Turquía para encontrarse con el Santo Padre, pero que no podía garantizarlo y que, en caso de ausencia, habría estado representado por otra importante autoridad de gobierno, es decir, el viceprimer ministro".
OP/VIAJE PAPA TURQUIA/ERDOGAN - VIS 061103 (170)
viernes, noviembre 3, 2006, 12:13 PM -
"El aborto mata la paz en el mundo ... es el peor enemigo de la paz, porque si una madre es capaz de destruir a su propio hijo, ¿ qué me impide matarte ?, ¿ qué te impide matarme ?. Ya no queda ningún impedimento ...". Beata Madre Teresa de Calcuta.
Enviar adhesiones y colaboraciones al Círculo de Formación de San Bernardo de Claraval, suplicando a la Madre de todos los argentinos : a) la defensa de la vida inocente. b) la protección de la familia y la educación de nuestros hijos. c) la paz en nuestra patria.
Procesión en honor a María Santísima : Martes, 7 de noviembre, 18 h. 30 min. Desde el Congreso de la Nación (Callao y Rivadavia) hasta la Catedral Metropolitana ...
miércoles, noviembre 1, 2006, 01:14 PM -
Fuente : Informe preliminar contra el Apartheid : Disposiciones aprobadas por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de la O.N.U. (1945-89). Autor : José María Amenós Vidal. Miembro de la Comisión contra el Apartheid de la Asociación para las NN.UU. en España (Barcelona).
Actas de la Reunión Nacional del Movimiento contra el Apartheid. IEPALA - Instituto de Estudios Políticos para América Latina y Africa (Madrid). España. 1989.
Acción contra el apartheid.
Desobediencia civil de la sociedad contra el apartheid.
Aplicación de sanciones internacionales.
1. Ruptura de relaciones diplomáticas.
2. Embargo de material militar y logístico.
Africa necesita ayuda.
Contribución activa a la política de integración racial.
Liberación de presos políticos.
1. Proceso de transformación democrática con la legalización de organizaciones sindicales y partidos políticos.
2. Ejercicio electoral de derecho al voto negro.
Paz en Africa.
Resistencia pasiva de la filosofía de no violencia.
Cese del fuego armado.
1. Considerar a los combatientes por la libertad como prisioneros de guerra con la anulación de las sentencias de muerte.
2. Supresión del estado de emergencia nacional, de los controles de población y del asedio a los estados de la linea del frente.
Otros artículos.
Pax Afrikana. Fuente : IIº Congreso Nacional de Psicología Social (6,7 y 8 abril 1988) en Alicante (España).
Política y Apartheid : La discriminación racial en Africa del Sur. Fuente : II Jornadas de Psicología Ambiental (Palma de Mallorca, 8, 9 y 10 de marzo 1989). Universidad de las Islas Baleares, Central y Autónoma de Barcelona, Politécnica de Cataluña y Sociedad Catalana de Psicología Social (SOCAPS). España.
miércoles, noviembre 1, 2006, 09:10 AM -
Ciudad del Vaticano, 28 oct 2006 (VIS).- El arzobispo Celestino Migliore, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, intervino el 27 de octubre en la 61 sesión de la asamblea de ese organismo que debate en este período cuestiones ligadas a la promoción y protección de los derechos humanos.
El nuncio centró su atención en tres temas relacionados con ese argumento: "la coexistencia de religiones y comunidades religiosas, la propagación de la religión, incluyendo la delicada cuestión del proselitismo y la relación entre libertad de expresión y religión", y recordó que mientras se celebra el XXV aniversario de la adopción de la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y de discriminación basadas en la religión o las creencias, "en muchas partes del mundo un gran número de individuos y comunidades, sobre todo minorías religiosas, carecen de libertad religiosa".
Por otra parte, "la intolerancia religiosa en algunos países está desembocando en una polarización y discriminación alarmantes", y "mientras la tolerancia religiosa se caracteriza por permitir o aceptar creencias y prácticas religiosas en desacuerdo con las propias, ha llegado la hora de superar este tipo de tolerancia religiosa y aplicar en cambio los principios de la auténtica libertad religiosa".
"La libertad religiosa es el derecho a creer, al culto, a proponer una fe y ser testigos de ella", e "incluye el derecho a cambiar de religión y el de asociarse libremente con otros para expresar las propias convicciones religiosas. (...) Si, históricamente, la tolerancia ha sido una tema de disputa entre los creyentes de fe diferente, en esta época ha llegado la hora de exigir más de nosotros mismos, incluyendo un compromiso al diálogo interreligioso".
En este contexto, el nuncio habló de la "importancia indispensable de la reciprocidad, que por su misma naturaleza, es apropiada para asegurar el libre ejercicio de la religión en todas las sociedades", y observó que "la Santa Sede sigue preocupada por las situaciones en las que "se ponen límites a la práctica, observancia o propagación de la religión" y también por "aquellas situaciones donde la religión o la libertad de religión se usan como pretexto o justificación para violar otros derechos humanos".
Hay repetidos casos de intolerancia "cuando debido a los intereses de grupo o luchas por el poder se intenta impedir a las comunidades religiosas iluminar las conciencias y así permitir que las personas actúen libremente y con responsabilidad, según las verdaderas exigencias de la justicia". También es intolerancia "denigrar a las comunidades religiosas y excluirlas del debate público (...) cuando no están de acuerdo con opciones o prácticas contrarias a la dignidad humana".
"En nuestro mundo -concluyó el prelado-, la religión es algo más que una cuestión interna que atañe al pensamiento y a la conciencia. Tiene el potencial de unirnos como miembros de la familia humana" y " no deberíamos subestimar su poder, sobre todo en medio del conflicto y la división, para (...) permitir que los enemigos se hablen y (...) que las naciones busquen juntas la senda de la paz".
DELSS/LIBERTAD RELIGIOSA/ONU:MIGLIORE - VIS 061030 (500)
Nota editorial.
XL Aniversario de la Declaración "Nostra Aetate" del Concilio Vaticano II. Respeto auténtico y no solo tolerancia entre religiones (I).
martes, octubre 31, 2006, 01:27 PM
Información SAES.
Esquema del Servicio.
Despacho de Atención al Público (Abierto todos los jueves no festivos, de 6 a 8.30 tarde, previa cita). La atención está a cargo de un Psicólogo y de un Sacerdote.
Biblioteca/Hemeroteca/Videoteca (Consultas las tardes de los miércoles, previo aviso).
Secretaría (A cargo de dos especialistas en la materia).
Publicaciones/Web.
Actividades y Servicios.
Atención directa y personalizada a personas que presentan cualquier problemática con el sectarismo y las formaciones y/o grupos sectarios en general, directa o indirectamente relacionada con la pertenencia sectaria.
Información general y a nivel particular (informes a organismos sociales y religiosos, etc...).
Preparación y desarrollo de cursillos, seminarios, mesas redondas, conferencias y charlas sobre la temática general del sectarismo y las sectas, tanto en la sede del Centro Ecuménico Misioneras de la Unidad de Madrid como en centros educativos, parroquias, centros sociales y culturales, etc...
Mantenimiento de una sección especial dedicada al sectarismo y las sectas en general dentro de la página web del Centro Ecuménico "Misioneras de la Unidad" de Madrid.
Publicación de noticias, documentos y materiales relacionados con la materia dentro del boletin "Noticias Ecuménicas".
Asistencia a encuentros, conferencias internacionales, jornadas, etc...
Centro Ecuménico : C/ José Arcones Gil, 37 - 2º. 28017. Madrid. España. Tlf: (34) + 91 3675840
lunes, octubre 30, 2006, 01:44 PM -
LAS NUEVAS CRUZADAS. LA EPOPEYA CRISTERA. Segunda Cruzada Contra los "Sin Dios Jacobinos". Segundo Genocidio de la Modernidad. Parte III. Por Lic. Gustavo Carrére Cadirant. República Argentina.
3. Guerra Cristera.
a. Descripción.
Al frente del movimiento, para darle unidad de plan y de acción, se puso la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, con el fin que su nombre expresa, y que se había extendido en poco tiempo por toda la república. Jean Meyer, en el volumen I de su obra “La Cristiada”, describe al detalle las vicisitudes que corrió al paso de los años la “Epopeya Cristera” , que él divide en estas fases:
• Incubación, de julio a diciembre de 1926;
• Explosión del alzamiento armado, desde enero de 1927;
• Consolidación de las posiciones, de julio 1927 a julio de 1928, es decir, desde que el Gral. Gorostieta asume la guía de los cristeros hasta la muerte del Gral. Obregón;
• Prolongación del conflicto, de agosto 1928 a febrero de 1929, tiempo en que el Gobierno comienza a entender que no podrá vencer militarmente a los cristeros; Apogeo del movimiento cristero, de marzo a junio de 1929;
• Licenciamiento de los cristeros, en junio 1929, cuando se producen los mal llamados Arreglos entre la Iglesia y el Estado.
Aquellos, a quienes el Gobierno por burla llamaba cristeros, no tenían armas a los comienzos, como no fuesen machetes y tranchetes, rosaderas, hachas, o en el mejor caso rifles viejos y escopetas; pero pronto las fueron consiguiendo de los soldados federales, los juanes callistas, en las guerrillas y ataques por sorpresa. Todos se decían “soldados de Cristo Rey” y tenían como bandera la nacional tricolor con la imagen bordada de Santa María de Guadalupe. En relación a los jefes cristeros, el 30% era militar y el 70% no lo era, aunque supieran perfectamente montar a caballo o manejar las armas; el 92% era rurales, ya que la inmensa mayoría eran rancheros modestos, gente de pueblo, aunque también se unieron a ella algunos estudiantes, licenciados o profesionales; el analfabetismo era tan grande entre los jefes como entre los soldados, siendo tan solo la mitad de los que habían hecho o iniciado estudios secundarios los que ocuparon puestos de mando; la edad se escalonaba entre los 18 y los 70 años.
El movimiento Cristero tenía en sí toda la fuerza de quien sabe estar haciendo la voluntad de Dios. No sólo consistió en tomar las armas para defender a Dios, a la Religión Católica, a su Madre, que es la Santa Iglesia, y así luchar contra el ejército federal que iba a las poblaciones a aprehender a los sacerdotes, sino fue para muchos unos ejercicios espirituales continuados. La Santa Misa, en latín y de cara a Dios, sobre todo era, cuando había sacerdote, lo más apreciado por los cristeros, el centro de todo, cada día; en los campamentos cristeros, cuando esto era posible, el Santísimo Sacramento estaba expuesto, y los soldados, por grupos de quince o veinte, practicaban la adoración perpetua. La comunión frecuente era la regla. Los sacerdotes que permanecían con los cristeros se pasaban el tiempo confesando, bautizando, casando, organizando ejercicios espirituales y haciendo misiones. Era más frecuente que no hubiese ya sacerdote, y entonces un seglar tomaba la dirección de la vida religiosa: en las mañanas se leía el Oficio de la Iglesia, en presencia de los fieles, y todas las tardes el Santo Rosario. Estas misas blancas iban acompañadas de otras innovaciones; los cánticos y el Rosario acompañaban todos los instantes de la vida, en la marcha o en el campamento.
Los cristeros oraban y cantaban a altas horas de la noche, rezando colectivamente el Santo Rosario, de rodillas, y cantando los Laudes a la Virgen o a Cristo, entre las decenas. Pero para el gobierno solo era "una reacción de indios embrutecidos por el clero y sumidos en el fanatismo". Prevalecía en ellos la visión teológica de la guerra. Conocían bien, en primer lugar, el deber moral de obedecer a las autoridades civiles, pues toda autoridad procede de Dios, pero también sabían que hay que obedecer a Dios antes que a los hombres, cuando éstos hacen la guerra a Dios; consideraban a la persecución del gobierno una acción poderosa del Maligno. "La religión de los cristeros era, salvo excepción, la religión católica romana tradicional, fuertemente enraizada en la Edad Media hispánica.
El catecismo del P. Ripalda, sabido de memoria, y la práctica del Rosario, notable pedagogía que enseña a meditar diariamente sobre todos los misterios de la religión, de la cual suministra así un conocimiento global, dotaron a ese pueblo de un conocimiento teológico fundamental asombrosamente vivo. A Cristo conocido en su vida humana y en sus dolores, con los cuales puede el fiel identificarse con frecuencia, amado en el grupo humano que lo rodea: la Virgen, el patriarca San José, patrono de la Buena Muerte, y todos los santos que ocupan un lugar muy grande, completamente ortodoxo, en la vida común, se le adora en el misterio de la Trinidad. Esta religión próxima al fiel la califican de superstición los misioneros norteamericanos (protestantes y católicos) y los católicos europeos no la juzgan de manera distinta”.
Cristeros y su atuendo característico: ropa sencilla de manta, su carrillera, sus armas y su crucifijo. Los federales, malos jinetes, eran peores soldados, que disparaban de lejos, gastaban mucha munición, perdían las armas con facilidad, y no conocían bien el terreno por donde andaban. Eso explica que los cristeros, cuyas características de lucha eran las contrarias, les infligieran tantas bajas. Los callistas eran muy crueles, pero la dureza de la represión, la ejecución de todos los prisioneros, la matanza de los civiles, el saqueo, la violación, el incendio de los pueblos y de las cosechas, dejaban en la estela de los federales otros tantos nuevos levantamientos en germen. Sin duda los gritos de ambas fuerzas revelan la magnitud íntima de aquel antagonismo; las alabanzas de los cristeros: “¡Viva Cristo Rey! y ¡Viva la Santísima Virgen de Guadalupe!”, eran contestados con las blasfemias callistas: “¡Viva el Demonio! ¡Viva el Diablo Mayor! ¡Qué mueran Cristo y su Madre!”.
b. Desarrollo.
1. Año 1926.
El pueblo mexicano siempre que sabía que el ejército intervendría y tomarían las iglesias para destruirlas, se preparaba, se armaban y se iba a vivir ahí. Unos custodiando desde adentro y otros desde afuera. El ejército al llegar al lugar y al encontrar alguna resistencia y como poseía mejores y más armas, simplemente abría fuego directo contra las personas. El 3 de Agosto de 1926, en el Santuario de la Virgen de Guadalupe, en Guadalajara, corrió un rumor como en Oaxaca; ante la noticia, la gente se preparó, vigilando todo el pueblo y viviendo en las iglesias. Al llegar un grupo de federales rápidamente se amotinaron contra ellos; más tarde volvieron a la carga con 250 soldados federales fuertemente armados; por su parte la población se defendía con lo que podía, pero el ejército tomó todo el pueblo. Al otro día los detenidos fueron llevados al cuartel (Hoy llamado Cuartel Colorado), aunque con una derrota, pero con el grito de: ¡Viva Cristo Rey!.
A principios de agosto, se realizaron seis levantamientos armados en Acatzingo Puebla, y el del estado de Oaxaca cerca de Sayula, con grandes movimientos, pero no muy exitosos, como fueron los sangrientos eventos de Acámbaro y Tlaxiaco, el levantamiento del 2, en Cocula y el del 4 en Sahuayo en Michoacán. El 14 de agosto, con el pretexto se sofocar una conjuración, una docena de soldados al mando del Tte. Maldonado Ontiveros, subordinado del Gral. Eulogio Ortiz -llamado Eulogio el Cruel o el Tigre de Durango-, rodean la casa del Párroco de Chalchihuites, de la Arquidiócesis de Durango, Estado de Zacatecas; son detenidos el R.P. Luis Batis Sainz y tres feligreses de la Acción Católica, Manuel Morales, casado, Salvador Lara Puente, y su primo David Roldán Lara. En la madrugada del 15 de agosto, fueron fusilados; como consecuencia de ello se alza en Zacatecas el primer foco de movimiento más importante, cuando por la noche apareció el ranchero Pedro Quintanar, personaje de gran importancia en toda la lucha Cristera, que en un principio era el encargado de liberar al párroco detenido. Así, se sumó a la lucha y ayudó a sus amigos que eran numerosos, pues había sido jefe de las defensas contra Villa. Se preparó el levantamiento que Aurelio Acevedo Robles y sus amigos tenían previsto desde el primero de agosto, ya que el gobierno al saber de la presencia de Quintanar se movilizó más rápido. Se realizó la movilización en Peñitas y Peñas Blancas. Quintanar entraba a combate el 29 de agosto a Huejuquilla el Alto (Jalisco), comenzó así, la primera lucha cristera en forma, quedando como vencedores, llamados inicialmente los “libertadores”, con el grito ahora triunfante de: ¡Viva Cristo Rey!.
Entre agosto y diciembre de 1926 se produjeron 64 levantamientos armados, espontáneos, aislados, la mayor parte en Jalisco, Guanajuato, Guerrero, Michoacán y Zacatecas. Además de Cocula, el movimiento en el estado de Jalisco, comenzó a ganar terreno con ocho pueblos más: Tlajomulco, Etzatlán, Belén, Refugio, Tepatitlan, Zapotlanejo, Ciudad Guzmán, Chapala, Atengo, Ayutla y Tecolotlán, que respondieron a la lucha con gran valor y entrega. El 16 de agosto, el Episcopado mexicano se dirigió al Presidente pidiéndole interpusiera su influencia para que fueran reformados los artículos antirreligiosos de la Constitución. Mientras los Estados mexicanos comenzaron a aplicar la “Ley Calles”, los obispos y la Liga Nacional de la Defensa de la Libertad Religiosa, trataron de bloquearla promoviendo la vía del “Referéndum”; siempre habían hablado de una campaña pacífica y legal para la reforma de las leyes antirreligiosas, y que un gobernante normal y sincero tenía que respetar conforme a los principios democráticos de la Constitución mexicana. Calles había dicho a los Prelados Mexicanos que el recurso que quedaba a los católicos eran las Cámaras.
Así pues, el memorial de los obispos mexicanos se dirigió a las Cámaras el 6 de septiembre, pretendiendo con gran ponderación e irrebatibles razones la reforma de las leyes contrarias a la Iglesia; pero fue rechazado el 23, porque los obispos mexicanos no eran ciudadanos ni tenían el derecho de petición. Varios Obispos: los Arzobispos de México, Michoacán y Puebla; los Obispos de Tabasco, Aguascalientes, Saltillo, Cuernavaca, Chiapas, Huejutla, Papantla y Zacatecas, en diversas fechas fueron sacados de sus domicilios violentamente y escoltados por agentes del gobierno, se los obligó a trasponer la frontera. El memorial de los ciudadanos católicos, escrupulosamente acreditados, fue abrumador por el número de firmas, pues sumaron casi dos millones en un país de quince millones de habitantes. Nunca se habían reunido en México tantos testimonios, los cuales superaban con creces el número de votos con que los gobernantes solían ganar las elecciones para Presidente de la República. El Oficial Mayos de la Cámara de Diputados firmó acusando de recibo el voluminoso expediente, pero después dijo, al ser interpelado, que ese memorial no se había recibido. Igual suerte corrió el memorial de los profesionistas.
El 21 de agosto, los obispos de Tabasco, Mons. Pascual Díaz, y de Michoacán, Mons. Leopoldo Ruiz, en representación del Episcopado mexicano, solicitaron dialogar con el Gral. Calles. El empeño fue frustrante, debido a la cerrazón del gobernante; él les señaló: “Ustedes no tienen más que dos caminos: sujetarse a la ley, pero si ésta no está de acuerdo con sus principios, lanzarse entonces a la lucha armada...”. El 15 de octubre, arriba a Roma una Comisión de Obispos a fin de informar directamente a S.S. Pío XI lo referente al conflicto. Estaba integrada por el Arzobispo de Durango, Mons. José María González y Valencia, como Presidente; el Obispo de León, Mons. Emeterio Valverde y Téllez, como Secretario, y el Obispo de Tehuantepec, Mons. Gerardo Méndez del Río, como Vocal. El 18 de octubre, S.S. Pío XI recibe a la Comisión de Obispos mexicanos, que le informa de la situación de persecución y de resistencia armada. Pocos días después, habiéndose planteado al Cardenal Gasparri la cuestión de si los prelados podían disponer de los bienes de la Iglesia para la defensa armada, contesta “que él, el secretario de Estado de Su Santidad, si fuera Obispo mexicano, vendería sus alhajas para el caso”.
El 18 de noviembre, S.S. Pío XI publica su Encíclica “Iniquis afflictisque”, en la que condena dos leyes: la constitución política mejicana de 1917 y la ley complementaria de julio de 1926 que empeoró la situación creada por la anterior. Estas leyes, declaró el Papa, son indignas de un pueblo civilizado, en su mayor parte católico, y carecen por completo de todas las características esenciales de la ley; denuncia los atropellos sufridos por la Iglesia en México: “Ya casi no queda libertad ninguna a la Iglesia [en México], y el ejercicio del ministerio sagrado se ve de tal manera impedido que se castiga, como si fuera un delito capital, con penas severísimas”. El Papa alaba con entusiasmo la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa, extendida “por toda la República, donde sus socios trabajan concorde y asiduamente, con el fin de ordenar e instruir a todos los católicos, para oponer a los adversarios un frente único y solidísimo”. Y se conmueve ante el heroísmo de los católicos mexicanos: “Algunos de estos adolescentes, de estos jóvenes -cómo contener las lágrimas al pensarlo- se han lanzado a la muerte, con el rosario en la mano, al grito de ¡Viva Cristo Rey!. Inenarrable espectáculo que se ofrece al mundo, a los ángeles y a los hombres”.
Sin embargo, la postura del episcopado y la actitud de la Santa Sede se mantuvieron dentro de una línea de calma serenante, porque se esperaba un cambio en la postura hostil del Gobierno mejicano, esperanza que bien pronto quedó defraudada. Por esto S.S. Pío XI advertía en la referida encíclica que el remedio de la situación sólo podía provenir de Dios y del esfuerzo unitario de todos los fieles mejicanos para promover la acción católica.
El 30 de noviembre, los dirigentes de la Liga Nacional, antes de asumir a fondo la dirección del movimiento cristero, quisieron asegurarse del apoyo del Episcopado, y para ello dirigieron a los Obispos un Memorial en el que solicitaban: Una acción negativa, que consista en no condenar el movimiento; una acción positiva que consista en: a.- Sostener la unidad de acción, por la conformidad de un mismo plan y un mismo caudillo. b.- Formar la conciencia colectiva, en el sentido de que se trata de una acción lícita, laudable, meritoria, de legítima defensa armada. c.- Habilitar canónicamente vicarios castrenses. d.- Urgir y patrocinar una cuestación desarrollada enérgicamente cerca de los ricos católicos, para que suministren fondos que se destinen a la lucha, y que, siquiera una vez en la vida, comprendan la obligación en que están de contribuir. El mismo día los dirigentes son recibidos por Mons. Ruiz y Flores y por Mons. Díaz y Barreto. El primero les comunica jovialmente que, “... como de costumbre, se salieron con la suya”; que estudiadas las propuestas por los Obispos reunidos en la Comisión, “los diversos puntos del Memorial habían sido aprobados por unanimidad”, menos los dos últimos, el de los vicarios castrenses y el de los ricos, no convenientes o irrealizables.
Los meses de noviembre y diciembre, se caracterizaron por movimientos tranquilos y el continuo desconocimiento por parte del gobierno, que señalaba: "Ningún problema militar afecta a la república hoy... Hay gavillas formadas por fanáticos que se han lanzado en aventuras rebeldes". Las medidas del gobierno no servían de nada y sólo provocaba más levantamientos. Y cuando en 20 municipios del estado de Jalisco (20 de 118) había habido levantamientos, entre agosto y diciembre, el general en jefe de la región militar declaraba a la prensa: "no existe problema militar en Jalisco". Era cierto que en ese estado no ocurrían levantamientos que inquietaran al gobierno salvo en Zacatecas, Durango y Guanajuato.
El 4 de diciembre, la Liga Nacional de la Defensa de la Libertad Religiosa organizó un boicot económico, el cual consistía en comprar sólo lo estrictamente necesario para que las arcas del gobierno lo resintieran. Se podían leer las siguientes inscripciones: “Adelante con el boicot”, “El boicot nos dará el triunfo”. El Comité Central de la LNDLR fue puesto en prisión; a las pocas horas se daba a conocer al público el nuevo Comité. Este segundo Comité fue encarcelado y un tercer Comité se puso a la cabeza. Los efectos del boicot fueron dañinos para el país. El 75% de los inversionistas retiró sus capitales y la situación económica se agravó notablemente pues además bajó el precio de la plata, se perdieron las cosechas y las divisas por venta de petróleo se redujeron considerablemente. El gobierno al ver como iba creciendo el movimiento cristero, aumentó más las aprehensiones a sacerdotes y fieles y aumentó más los asesinatos, muertes y atentados contra los fieles y las iglesias, pero esto, sólo hacia que aumentaran más los grupos cristeros, y estos surgían con el tiempo mucho más organizados y un poco más armados, pero siempre con la convicción primordial de defender su Fe, su amor a Dios, su amor a la Virgen de Guadalupe y siempre con el grito: ¡Viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!.
2. Año 1927.
El inicio del conflicto armado se desarrolló por diferentes zonas, primero el norte de Jalisco y sus confines con Guanajuato, el occidente y sur, con el golpe del 28 de Diciembre al 9 de enero desde San Gabriel, a los pies del volcán de Colima, llevando el canto de: "Tropas de María, vamos a la guerra", y por último con más actividad, los Altos de Jalisco. En esa oportunidad apareció el “Manifiesto del Gobierno Nacional Libertador”, en el que se desconoce al actual gobierno y se reconoce al señor René Capistrán Garza como jefe del Poder Ejecutivo, y al señor José F. Gándara como encargado del control militar; firman los Generales Nicolás Fernández, J.B. Galindo y Agustín Escobar. A comienzos de 1927, sin embargo, llegan a Roma noticias de prensa, en las que se comunica que Mons. Pascual Díaz y Barreto, jesuita, obispo de Tabasco, que había sido desterrado de México, en diversas declaraciones hechas en el exilio se muestra reservado sobre los cristeros: “Como Obispo y como ciudadano reprueba Díaz la Revolución, cualquiera sea su causa”.
El 15 de enero, el Comité Episcopal mexicano, respondiendo a unas declaraciones incriminatorias del Jefe del Estado Mayor callista, afirma que el Episcopado es ajeno al alzamiento armado; pero declara al mismo tiempo “... que hay circunstancias en la vida de los pueblos en que es lícito a los ciudadanos defender por las armas los derechos legítimos que en vano han procurado poner a salvo por medios pacíficos”; y hace recuerdo de todos los medios pacíficos puestos por los Obispos y por el pueblo, y despreciados por el Gobierno.
Fue así como los prelados de la jerarquía católica dieron su plena aprobación a los católicos mejicanos para que ejercitaran su derecho a la defensa armada, que la Santa Sede pronosticó que llegaría, como único camino que les quedaba para no tener que sujetarse a la tiranía antirreligiosa. El 16 de enero, la Comisión de Obispos mexicanos envía una dura carta a Mons. Díaz y Barreto, entonces residente en Nueva York, lamentando con profunda tristeza sus declaraciones públicas hechas “en contra de los generosos defensores de la libertad religiosa y algunas favorables al perseguidor, Calles”. Los combatientes “dan la sangre y la vida por cumplir un santo deber, el de conquistar la libertad de la Iglesia”. Ante el abuso gravemente injusto del poder, “existe el derecho de resistir y de defenderse, ya que habiendo resultado vanos todos los medios pacíficos que se han puesto en práctica, es justo y debido recurrir a la resistencia y a la defensa armada”. Le recuerdan también los Obispos que éste “es el sentir de la mayoría de nuestros Hermanos [Obispos] de México”, y también el de “los Padres de la Compañía, no sólo en México, sino en Europa y especialmente aquí en Roma”. A propósito le citan las declaraciones hechas unos días antes (3-2-1927) por el famoso moralista de la Gregoriana Padre Vermeersch, jesuita: “Hacen muy mal aquellos que, creyendo defender la doctrina cristiana, desaprueban los movimientos armados de los católicos mexicanos. Para la defensa de la moral cristiana no es necesario acudir a falsas doctrinas pacifistas. Los católicos mexicanos están usando un derecho y cumpliendo un deber”.
Poco después llega un cablegrama con la contestación de Mons. Díaz y Barreto: “Autorizo honorable Comisión negar aquello que se asegura dicho por mí, (al) contrario lo determinado (por) todos nosotros, aprobado, Bendito Santa Sede. Autorizo honorable Comisión publicar este cable, si conveniente”. El 22 de febrero, en Roma, el presidente de la Comisión de Obispos mexicanos declara a la prensa ante la pregunta: “¿Hacen bien o mal los católicos recurriendo a las armas?. Hasta ahora no habíamos querido hablar, por no precipitar los acontecimientos. Mas una vez que Calles mismo empuja a los ciudadanos a la defensa armada, debemos decir: que los católicos de México, como todo ser humano, gozan en toda su amplitud del derecho natural e inalienable de legítima defensa”. El 15 de Abril, S.S. Pío XI indulgencia el grito: ¡Viva Cristo Rey!, escuchado por primera vez el martes 6 de enero de 1914 cuando se consagra la Patria del Sagrado Corazón de Jesús durante el solemnísimo acto en la Catedral Metropolitana de México; San Pío X, a petición de los Obispos mexicanos, había autorizado, como “un proyecto para nos indeciblemente grato”, consagrar a Cristo Rey la república de México, y poner corona real en las imágenes del Sagrado Corazón de Jesús, colocando también cetro en su mano, para significar así su realeza.
En el documento se lee: “Otro rescripto que hemos recibido concede a los que están en México, indulgencia plenaria "in articulo mortis", si confesados y comulgados, o por lo menos contritos, pronuncien con los labios, o cuando menos con el corazón, la jaculatoria ¡Viva Cristo Rey!, aceptando la muerte como enviada por el Señor en castigo de nuestras culpas”. Al conocerse la noticia del martirio de Anacleto González Flores, el P. José Reyes Vega lanza, el 19 de abril, el famoso ataque contra el tren expreso de Guadalajara- México D.F., cerca de la estación de La Barca, en Jalisco; este hecho da estado público internacional a la epopeya. El Ministro de Guerra, el Gral. Joaquín Amaro, con sus generales más crueles y el auxilio logístico estadounidense -a cargo del Coronel Mac Nab, agregado militar-, lleva adelante la represión. Destruyen el pueblo de Santa Ana de Tepetitlán, imponen la reconcentración de las poblaciones alteñas, roban las cosechas y los animales, bombardean los Altos -los aviones operan desde Fort Houston, Texas, con pilotos estadounidenses-, fusilan y ahorcan cristeros, sacerdotes y civiles; aplican la política de tierra arrasada, llegando a usar gases.
El 21 de abril, al ser desterrados seis Obispos, entre ellos el Arzobispo de México Mons. José Mora y del Río, éste sostuvo violento diálogo con el Ministro de Gobernación, Coronel Adalberto Tejeda, quien les dijo: "ustedes son los jefes de la Revolución" a lo que contestó valientemente, por los seis el Arzobispo de México: "Señor, el Episcopado no ha promovido ninguna revolución. Pero ha declarado que los seglares católicos tienen el derecho innegable de defender por la fuerza los derechos inalienables que no pueden proteger por medios pacíficos" - replicó Tejeda: "Esto es rebelión" - contrarreplica el Arzobispo: "Esta es legítima defensa contra la tiranía injustificable".
En junio asume la jefatura de los cristeros el Gral. Enrique Gorostieta Velarde, como jefe de la Guardia Nacional; el combate es cruel. El Gral. Joaquín Amaro, Ministro de Guerra y Marina, introduce la guerra total en Los Altos; se extiende el conflicto por ocho estados y cobra más de setenta mil víctimas. El 5 de julio, en las faldas del volcán de Colima, los defensores de la libertad lanzan otra proclama, en la que señalan: “Seis meses hace que invocando el santo nombre de Dios, nos lanzamos a la lucha por la más noble de las causas”. (...) “No somos serviles como ellos; tenemos el orgullo de ser hombres de honor, mejicanos conscientes de nuestros deberes y amantes de la patria; católicos de convicción que no toleramos se nos ultraje en lo más sagrado”. (...) “Lucharemos sin descanso hasta obtener el triunfo; preferimos mil veces la muerte que abandonar el campo y el deber haciéndonos cómplices de la ruina de la patria”. El 8 de agosto, declaró el Gral. Calles que no modificará la ley de cultos ni autorizará el regreso de los Obispos desterrados. El 2 de octubre, el Cardenal Pietro Gasparri, secretario de Estado de la Santa Sede, en unas declaraciones al The New York Times, cuenta los horrores de la persecución sufrida en México por la Iglesia, y denuncia el silencio de las naciones, al “tolerar tan salvaje persecución en pleno siglo XX”. “Nada comparable a esta persecución se ha visto en la Historia, ni aun en la de los primeros siglos de la Iglesia”.
3. Año 1928.
Se registra la incorporación de antiguos villistas y zapatistas a la Guardia Nacional. En enero se registran cerca de 100 batallas en los Altos, y en febrero 200. La guerra se traslada al frente sur, que dirige el Gral. Degollado: Tecolotlán, Cocul, Talpita, Tenamaxtlán, La Candelaria, Manzanillo. El 30 de enero, fue dinamitado el monumento a Cristo Rey en el Cerro del Cubilete, por las fuerzas del Gral. Sánchez. El 17 de julio, el Gral. Álvaro Obregón, candidato a la presidencia, es asesinado por el joven acejotamero José de León Toral; fue fusilado el 10 de febrero de 1929. El 28 de julio, la División Sur, en la hacienda de Los Volcanes, es consagrada a Cristo Rey y a Santa María de Guadalupe.
4. Año 1929.
Una de las batallas, de las mejores y con buen resultado para los cristeros, que por cierto fue ganada, fue aquí a 35 kilómetros de este pueblo, en Tepatitlán. Esta tuvo lugar el 17 de marzo, tuvo resonancia nacional, pues fue la batalla más fuerte de toda la “Epopeya Cristera”, pues en ella se manifestó ya la alta organización de la batalla, y los grupos reclutados en regimientos de los que se componía el Ejercito Regular Libertario, comandado por el jefe militar cristero de la brigada de los Altos, el Padre J. Reyes Vega -el Pancho Villa de sotana-, al mando de 4.000 hombres ya fogueados con dos años de lucha quienes se enfrentarían a tropa de línea con 500 federales y unos 4.000 agraristas traídos con engaños de la Huasteca Potosina, para darles tierras en los Altos. Comandados por el Gral. Pablo Rodríguez, quienes llegaron como a las cuatro de la mañana a lo que hoy se conoce como "Españita", donde se detuvieron para hacer la exploración a la ciudad que dormía tranquilamente; después se dió la orden de avanzada a discreción llenando la calle de entrada.
Pero las tropas cristeras ya estaban apostadas en las azoteas de la Presidencia Municipal, de la Parroquia y algunos templos y de muchas casas particulares esperándolos. Por la calle Industria (hoy 16 de Septiembre), donde hoy es la Sagrada Familia y la Calzada Españita, el Puente de la Villa, la calle Constitución, donde hoy es la Gasolinera de la entrada a Tepa viniendo de Arandas, fue donde se trabó la feroz batalla donde salió perdiendo el gobierno, que fue agarrado a dos fuegos, desde las azoteas y otros que le salieron por detrás.
No tenían los federales y agraristas donde esconderse o correr, pues se dice que tres cuartas partes de los que entraron no salieron vivos. Hay discrepancias entre el numero de muertos, pero los vecinos aseguran que las bajas pasaban de 3.000. En esta batalla fue muerto el Padre Reyes Vega, que para demostrar su valentía y dar ánimos a sus soldados, se les hechó encima con todo y caballo a unos 30 agraristas, quienes le mataron el caballo y cayó encima de él y al momento de quererse levantar le dieron un tiro en la frente en el lado izquierdo, la bala le salió por el lado derecho de la parte de atrás de la cabeza, lo llevaron a su casa todavía vivo donde un sacerdote que permanecía escondido le administró el viático y los últimos sacramentos, lo confesó durante media hora y allí murió.
c. Arreglos.
A mediados de diciembre de 1927 en Roma triunfa la línea conservadora y se prohíbe a los Obispos apoyar o favorecer el movimiento armado; la Secretaría de Estado del Vaticano utiliza los oficios de la jerarquía católica estadounidense para contactar con el presidente Calles. En tal sentido, el Arzobispo Pietro Fumasoni Biondi, Delegado Apostólico en los Estados Unidos, y encargado de negocios de la Delegación Apostólica en México, transmite a Mons. Díaz y Barreto, Secretario del Comité Episcopal, a quien el mismo Mons. Fumasoni había nombrado intermediario oficial entre él y los Obispos mexicanos, la disposición del Papa, según la cual “deben los Obispos no sólo abstenerse de apoyar la acción armada, sino también deben permanecer fuera y sobre todo partido político”. Dicha norma fue comunicada por Mons. Díaz y Barreto a todos los prelados mexicanos el 18 de enero de 1928. A mediados de 1928 los cristeros, unos 25.000 hombres en armas, no podían ya ser vencidos, lo cual constituía una gran victoria; pero el gobierno, sostenido por la fuerza norteamericana, no parecía a punto de caer. En plena campaña presidencial, en 1928, es asesinado Álvaro Obregón como candidato presidencial; y es nombrado presidente interino Emilio Portes Gil.
En enero de 1929, el embajador estadounidense Dwight Whitney Morrow -que insistía al gobierno y a la prensa para que no hablasen de cristeros sino de “bandidos”- estimaba improbable pacificar el Estado “antes de que se solucione la cuestión religiosa”. El Gral. Gorostieta, militar de carrera, a quien iban llegando de cuando en cuando rumores de posibles arreglos entre la Iglesia y el Estado, a espaldas de la Guardia Nacional cristera, escribió a los Obispos mexicanos una larga carta el 16 de mayo de 1929. Algunos fragmentos significativos son:
“Desde que comenzó nuestra lucha, no ha dejado de ocuparse periódicamente la prensa nacional, y aun la extranjera, de posibles arreglos entre el llamado gobierno y algún miembro señalado del Episcopado mexicano, para terminar el problema religioso. Siempre que tal noticia ha aparecido han sentido los hombres en lucha que un escalofrío de muerte los invade, peor mil veces que todos los peligros que se han decidido a arrostrar. Cada vez que la prensa nos dice de un obispo que es posible parlamentario con el callismo, sentimos como una bofetada en pleno rostro, tanto más dolorosa cuanto que viene de quien podríamos esperar un consuelo, una palabra de aliento en nuestra lucha; aliento y consuelo que con una sola honorabilísima excepción [Mons. Martínez y Zárate, obispo de Huejutla, 17 años desterrado] de nadie hemos recibido (...) Si los obispos al presentarse a tratar con el gobierno aprueban la actitud de la Guardia Nacional, si están de acuerdo en que era ya la única digna que nos dejaba el déspota, tendrán que consultar nuestro modo de pensar y atender nuestras exigencias; nada tenemos que decir en este caso (...) Si los obispos al tratar con el gobierno desaprueban nuestra actitud, si no toman en cuenta a la Guardia Nacional y tratan de dar solución al conflicto independientemente de lo que nosotros anhelamos...; si se olvidan de nuestros muertos, si no se toman en consideración nuestros miles de viudas y huérfanos, entonces... rechazaremos tal actitud como indigna y como traidora (...) Muchas y de muy diversa índole son las razones que creemos tener para que la Guardia Nacional, y no el Episcopado, sea quien resuelva esta situación. Desde luego el problema no es puramente religioso, es éste un caso integral de libertad, y la Guardia Nacional se ha constituido de hecho en defensora de todas las libertades y en la genuina representación del pueblo, pues el apoyo que el pueblo nos imparte es lo que nos ha hecho subsistir (...) Como última razón creemos tener derecho a que se nos oiga, si no por otra causa, por ser parte constitutiva de la Iglesia católica de México, precisamente por ser parte importantísima de la institución que gobiernan los obispos mexicanos”.
El 2 de junio de 1929 el Gral. Gorostieta, jefe de la Guardia Nacional, fue asesinado en una emboscada en la hacienda del valle, en el Estado de Michoacán, por los callistas, y le sucedió el General Degollado Guízar.
Si bien la posición de los cristeros era a mediados de 1929 mejor que la de los federales, pues, combatiendo por una causa justa, tenían mejor moral y disciplina, y operando en pequeños grupos que golpeaban y huían, sufrían muchas menos bajas que los soldados callistas, se veía ya claramente que, al menos a corto plazo, ni unos ni otros podían vencer. Sin embargo, en este empate había una gran diferencia: en tanto que los cristeros estaban dispuestos a seguir luchando el tiempo que fuera necesario hasta obtener la derogación de las leyes que perseguían a la Iglesia, el gobierno, viéndose en bancarrota tanto en economía como en prestigio ante las naciones, tenía extremada urgencia de terminar el conflicto cuanto antes. El embajador estadounidense Dwight W. Morrow, -banquero y diplomático, protestante y masón, cómplice de Calles y del presidente Portes Gil-, sirvió como intercesor entre el Gobierno mexicano y la Iglesia Católica para terminar el conflicto. Tuvo una entrevista con los prelados Monseñor Ruiz Flores delegado apostólico "ad referendum", y Monseñor Pascual Díaz Barreto, escogido como su secretario para negociar, por ser el único Obispo que había mostrado decidido empeño en lograr una transacción con los callistas. Ambos fueron traídos de los Estados Unidos a México, incomunicados en un vagón de tren, por el embajador Dwight Morrow; continuaron en esa situación en la ciudad de México, en la lujosa residencia del banquero Agustín Legorreta.
No recibieron ni a los Obispos mexicanos ni a un enviado de la Liga Nacional. Tampoco quisieron recibir al Obispo Miguel de la Mora, secretario del Subcomité Episcopal que mandó aviso a Mons. Flores de que “tenía grandes y urgentes cosas que comunicarle, y que no fuera a pactar nada sin antes oírlo”. Las puertas de aquella casa, en esos días, sólo estuvieron abiertas para Morrow, para los sacerdotes extranjeros: Wilfrid y Parsons, y Edmundo Walsh, S.J. [experto en política internacional de la universidad de Georgetown], para Cruchaga Tocornal, el embajador de Chile, y para otros extranjeros. Para los extraños; no para los mexicanos. Puede afirmarse, pues, que los dos Obispos de los Arreglos con Portes Gil no cumplieron las normas escritas que S.S. Pío XI les había dado -el Papa había hecho hincapié en tres puntos: 1º. Que los templos, edificios de la Iglesia, curatos, residencias episcopales y seminarios fuesen devueltos; 2º. Que la posesión de bienes de la iglesia fuese respetada; 3º. Que se concediese amnistía a los cristeros, al deponer las armas-; no tuvieron en cuenta el juicio de los Obispos, ni el de los cristeros o la Liga Nacional; tampoco consiguieron, ni de lejos, la derogación de las leyes persecutorias de la Iglesia; y menos aún obtuvieron garantías escritas que protegieran la suerte de los cristeros una vez depuestas las armas. Solamente consiguieron del Presidente unas palabras de conciliación y buena voluntad, y unas Declaraciones escritas en las que, sin derogar ley alguna, se afirmaba el propósito de aplicarlas “sin tendencia sectaria y sin perjuicio alguno”.
Los dos Obispos, convencidos por el embajador norteamericano Morrow de que no era posible conseguir del Presidente más que tales declaraciones, y aconsejados por Cruchaga y el padre Walsh, que las creían suficientes, aceptaron este documento redactado personalmente en inglés por el mismo Morrow. Se llegó así al acuerdo llamado "modus vivendi", el 21 de junio de 1929; suponía la no aplicación de las disposiciones legales emanadas bajo el régimen de Plutarco Elías Calles, pero sin abrogarlas. Señalaba el documento: “El Obispo Díaz y yo hemos tenido varias conferencias con el Presidente de la República... Me satisface manifestar que todas las conversaciones se han significado por un espíritu de mutua buena voluntad y respeto. Como consecuencia de dichas declaraciones hechas por el Presidente, el clero mexicano reanudará los servicios religiosos de acuerdo con las leyes vigentes. Yo abrigo la esperanza de que la reanudación de los servicios religiosos [expresión protestante, propia de Morrow, su redactor] pueda conducir al pueblo mexicano, animado por un espíritu de buena voluntad, a cooperar en todos los esfuerzos morales que se hagan para beneficio de todos los de la tierra de nuestros mayores. México, D.F., junio 21 de 1929.- Leopoldo Ruiz, Arzobispo de Morelia y Delegado Apostólico”.
Las leyes vigentes, por supuesto, eran aquéllas que habían desencadenado la Epopeya Cristera. Sin duda les caben las palabras del libro del Profeta Jeremías 23, 1-6: “¡Ay de los pastores que pierden y dispersan el rebaño de mi pastizal!” -oráculo del Señor-. Por eso, así habla el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo: “Ustedes han dispersado mis ovejas, las han expulsado y no se han ocupado de ellas. Yo, en cambio, voy a ocuparme de ustedes, para castigar sus malas acciones” -oráculo del Señor-. “Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas, de todos los países adonde las había expulsado, y las haré volver a sus praderas, donde serán fecundadas y se multiplicarán. Yo suscitaré para ellas pastores que las apacentarán; y ya no temerán ni se espantarán, y no se echarán de menos a ninguna” -oráculo del Señor-. “Llegarán los días -oráculo del Señor- en que suscitaré a David un germen justo; él reinará como rey y será prudente, practicará la justicia y el derecho en el país. En sus días, Judá estará a salvo e Israel habitará seguro. Y se lo llamará con este nombre: El Señor es nuestra justicia".
La Liga Nacional expuso la situación en un manifiesto en que dice: “No animan, ni nunca han animado a los miembros de la Guardia Nacional ni a los de la Liga, ambiciones personales ni bastardas, ni son presa de la necia impaciencia de pretender consumar de un golpe la reivindicación de todos los derechos (...) En esta áspera y cruenta lucha se ha logrado infundir en el alma nacional una formidable y honda pasión por llevar a cabo la reconquista, de hecho y de derecho, de nuestras libertades esenciales, y no habrá poder humano que pueda arrancársela; y porque como católicos tenemos plena confianza en el Soberano Pontífice y en su firmeza, la Liga estima que ha llegado el momento decisivo de cesar en la lucha bélica, para ir a consagrar a otra clase de actividades normales, que redunden siempre en bien de la Patria y de nuestra fe. (...) Ni se pretende, ni se ha pretendido valerse de la Religión para obtener, por su medio transformaciones de carácter temporal de la cosa pública. Muy dolorosa ha sido la prueba sufrida, pero en ella y con ella ha quedado demostrado que, cuando se tocan con mano despiadada los más sagrados derechos que el católico tiene en lo profundo de su alma, se desencadenan borrascas deplorables para todos (...) La contienda ha formado caracteres: damas de todas clases sociales, niños, jóvenes, hombres en la plenitud de la edad y en la edad provecta, han adquirido el hábito de la lucha desinteresada y noble, curtidos en todos los dolores y en todos los desamparos. Ese rico patrimonio constituido en este largo período de suprema angustia, no debe ser despilfarrado, sino que debe emplearse ahora para hacerle fructificar en la tarea colosal de la reconstrucción patria”.
d. Balance.
El balance de esta epopeya es el siguiente: del ejército federal cayeron 14 generales, más de 2.000 oficiales y unos 60.000 soldados y auxiliares; equivalía aproximadamente a un 70% de los efectivos que iniciaron la lucha. Del ejército cristero cayeron aproximadamente unos 30.000 hombres, entre combatientes y civiles; 134 pueblos y 295 aldeas incendiadas y saqueadas; 242 reconcentraciones; se deben sumar cientos de sacerdotes y laicos martirizados.
e. Consecuencias.
El 27 de junio de 1929, días después de los Arreglos logrados sobre todo por los masones Morrow y Portes Gil, la masonería dió un gran banquete al presidente Portes Gil, el cual a los postres habló a sus reverendos hermanos: “Mientras el clero fue rebelde a las Instituciones y a las Leyes, el Gobierno de la República estuvo en el deber de combatirlo (...) Ahora, queridos hermanos, el clero ha reconocido plenamente al Estado. Y ha declarado sin tapujos: que se somete estrictamente a las Leyes. Y yo no podía negar a los católicos el derecho que tienen de someterse a las Leyes (...) La lucha sin embargo es eterna. La lucha se inició hace veinte siglos. Yo protesto ante la masonería que, mientras yo esté en el Gobierno, se cumplirá estrictamente con esa legislación. (...) En México, el Estado y la masonería, en los últimos años, han sido una misma cosa: dos entidades que marchan aparejadas, porque los hombres que en los últimos años han estado en el poder, han sabido siempre solidarizarse con los principios revolucionarios de la masonería”.
El 30 de Junio de 1929 se abrieron nuevamente los templos. Cuando los cristeros que habían tomado las armas aceptaron deponerlas, por obediencia, ante la reanudación de las actividades de culto, se puso fin a la llamada guerra cristera; el Jefe supremo de la Guardia Nacional, Gral. Jesús Degollado Guízar, ordenó el licenciamiento del ejército, unos cincuenta mil hombres. El ejército cristero no había sido derrotado sino, vendido en la mesa de las negociaciones. Cerca de catorce mil cristeros se presentaron a las autoridades militares por salvoconductos, entregando las armas; otros las ocultaron y no se presentaron y muchos más huyeron de sus regiones. No obstante, apenas desarmados, muchos fueron asesinados por orden de las autoridades locales; la cifra es de 1.500 víctimas, de las cuales 500 jefes, desde el grado de teniente al de general.
Así cayeron asesinados el P. Aristeo Pedroza, jefe de la Brigada de Los Altos, el 3 de julio; Pedro Quintanar, jefe de Zacatecas, Porfirio Mallorquín; Carlos Bouquet, jefe del Sur; los generales y coroneles Vicente Cueva, Lorenzo Arreola, José María Gutiérrez Beltrán, Gabino Álvarez Barajas, Francisco Sánchez Hernández, Feliciano Flores, Victoriano Damián, Rogaciano Aldama, Andrés Salazar, los tres hermanos de Pedro Sandoval, Félix Ramírez y Casimiro Sepúlveda; los presbíteros José Lezama y Epifanio Madrigal; el general Luis Alcorta y el ingeniero José González Pacheco, de la ACJM. Sin duda son aplicables las palabras de San Marcos 13,9-13: "Pero vosotros mirad por vosotros; os entregarán a los tribunales, seréis azotados en las sinagogas y compareceréis ante gobernantes y reyes por mi causa, para que deis testimonio ante ellos. Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre, pero el que persevere hasta el fin, ése se salvara”. Los responsables de los “Arreglos” recibían dignidades especiales: Mons. Leopoldo Ruiz y Flores fue nombrado delegado apostólico en México, y Mons. Pascual Díaz y Barreto, Arzobispo Primado de México.
Se procedió a disolver a la Liga Nacional, a las Brigadas Femeninas, a la Unión de Damas Católicas y a la AJCM. El P. Miranda -futuro cardenal de México-, fue el encargado de quemar el archivo oficial, en tanto el archivo de la Liga Nacional fue destruido por otro secretario de Mons. Díaz y Barreto, Juan Lainé. A Mons. Dávila Garibi se le encomendó la quema del archivo del Arzobispo de Guadalajara, Mons. Orozco y Jiménez; siendo Arzobispo de Guadalajara en 1968, declaró: “Fueron peores los cristeros que los del gobierno. ¡Qué desorden!. Al menos los de la Federación eran gentes de orden”. Mons. Orozco, el único obispo que permaneció con sus fieles en el campo, fue invitado a abandonar el país; se les impidió regresar a Mons. González y Valencia y a Mons. José de Jesús Manriquez y Zárate -celebérrimo primer Obispo de Huejutla, preso un año en Pachuca y diecisiete en el destierro-.
El 26 de diciembre de 1931, por decreto gubernamental, se reducen a 25 el número de sacerdotes que podían oficiar en el Distrito Federal, y a uno sólo, el Arzobispo, en la Catedral.
El 29 de septiembre de 1932, S.S. Pío XI, envía una nueva Encíclica: "Acerba Animi"; es una prolongación de la Carta “Iniquis affictisque”. Dirigida al episcopado mejicano, recoge el "modus vivendi" establecido en el año 1929 entre la Santa Sede y la República de Méjico y la inmediata trasgresión de este convenio por parte del Gobierno de la República. Desde el punto de vista histórico, presenta una identidad casi completa de la encíclica citada. Pero temáticamente ofrece el desarrollo de una distinción luminosa entre la aceptación positiva -siempre ilícita- de una ley persecutoria y la mera tolerancia material de las cláusulas de esta ley.
Desde este punto de vista del contenido, ofrece también la encíclica una enseñanza de particular interés: las normas de conducta práctica -aplicación de los principios-, deben conformarse con la diversidad variable de las circunstancias concretas del medio con que se aplican. Es erróneo e injusto ver una contradicción entre normas distintas, cuya diversidad está dada por las diferencias locales del medio en que deben recibir aplicaciones empíricas los principios permanentes. “La hora actual del catolicismo en Méjico, recordaba S.S. Pío XI en la encíclica “Iniquis affictisque”, es la hora obscura del poder de las tinieblas, provocada por el esfuerzo mancomunado del recrudecimiento de la barbarie y la persecución de la Iglesia, agentes simultáneos, cuya causa reside en las doctrinas subversivas del orden social y político, que se propagan, gracias a la connivencia responsable de los gobiernos, como virus mortal del estado”. Esto provocó la expulsión del delegado apostólico.
f. La Segunda.
Los asesinatos de cristeros, después de los “Arreglos”, iban provocando nuevamente descontento en el pueblo y fue en 1934 cuando se produjo un nuevo levantamiento, conocido como "La Segunda” que fue en menos proporción y se dió en los estados de Colima, Zacatecas y Durango; la Iglesia tuvo que intervenir para evitar más derramamientos de sangre. Dirigidos por sus coroneles supervivientes: Florencio Estrada, Trinidad Mora, Federico Vázquez, Lauro Rocha, Ramón Aguilar, Rubén Guisar, bajo el mando del general Aurelio Acevedo, a fines de 1935 “La Segunda” se había extendido a 15 estados y contaba con unos 7.500 hombres. Poco a poco fue perdiendo fuerza: en 1935, los indios mayos de Sonora, dirigidos por Luis Ibarra, deponen su actitud; en 1936, los cristeros de Veracruz y de Oaxaca se retiraron, y caen los principales jefes: Lauro Rocha, Ramón Aguilar, José Velazco, Florencio Estrada, Martín Díaz, Trinidad Mora y David Rodríguez; en 1938, los de la sierra del norte de Puebla, Nayarit, Morelos, Michoacán, Aguascalientes y Sierra Gorda; en 1940, los de los cañones de Zacatecas y Jalisco, como los de los Agustinos en Guanajato; en 1941 se rinde el último jefe cristero, Federico Vázquez, en Durango.
g. Situación posterior.
En 1935, Mons. Díaz y Barreto se lamentaba por la muerte de la iglesia mexicana.
El 28 de marzo de 1937, S.S. Pío XI envió la Encíclica "Firmissimam Constantiam” al Episcopado mexicano sobre la situación religiosa. Destaca el heroísmo de los católicos y los estragos de la persecución; los méritos de los católicos en su resistencia al mal, la práctica de la vida cristiana y la franca profesión de fe; la responsabilidad del clero; la necesidad e importancia de la Acción Católica; la primacía de la formación espiritual; la sumisión a la jerarquía. La actitud del gobierno se fue suavizando hasta 1938 aproximadamente; cambiaron los ideales revolucionarios por los comunistas y ateos. En 1993 el gobierno de México concedió a la Iglesia un precario reconocimiento legal como asociación religiosa, y reestableció sus relaciones diplomáticas con la Santa Sede.
Continuación ...
sábado, octubre 28, 2006, 10:44 PM -
Según la tradición cristiana, la Sábana Santa o Manto de Turín, sería la tela en que se envolvió el cuerpo de Jesús después de su muerte. Esta es una sábana de lino de 4.36 metros de largo y 1.10 metros de ancho. Sobre ella se ven inmediatamente y con claridad dos líneas oscuras, triángulos blancos, marcas de quemaduras (producto del incendio de Chambéry en 1532) y las huellas de una imagen - frontal y dorsal - de un hombre muerto por crucifixión.
El Congreso y la Exposición.
Ambos eventos son organizados por el Centro de Estudios Católicos y la Universidad Andrés Bello. El congreso se llevó a cabo los días martes 24 y miércoles 25 de octubre. Éste busca generar diálogo y discusión en torno a la sábana santa. Para esto contó con la presencia de destacados panelistas que analizaron el valor histórico y el impacto social del lienzo.
La exposición durará un mes y comenzará el 25 de octubre, desde las 9:00 hasta las 20:00 horas y la entrada es libre. La muestra consiste en un recorrido de 30 paneles explicativos, en los que se exponen las evidencias científicas presentes en la Sábana Santa. Acompañan este recorrido unas réplicas de objetos que estuvieron involucrados en la muerte del hombre crucificado, y finalmente se expone una reproducción fotográfica exacta de este manto, material que ha sido utilizado para las investigaciones científicas.
Es la primera vez que esta exposición se presentará en Santiago de Chile. En 2005 se mostró en las ciudades de Lima y Arequipa en Perú, donde tuvo una asistencia inesperada de más de 25 mil personas; y posteriormente, continuó su recorrido hacia las ciudades de Quito y Guayaquil en Ecuador, donde tuvo un impacto similar.
Consultas y sugerencias.
Si desea recibir mayor información sobre el Congreso Internacional sobre la Sábana Santa puede escribir a la dirección: informes@cecchile.org; o puede hacer llegar su consulta a través del formulario habilitado al efecto en Internet.
Otros artículos :
La Síndone de Turín y el Sudario de Oviedo. Un breve artículo dedicado al Padre Jesuita Jorge Loring por sus más de treinta años de estudio sobre el lienzo.
La Sábana santa, espejo del Evangelio. Discurso de S.S. Juan Pablo II durante la celebración de la Palabra, en la catedral de Turín, ante la Sábana santa, domingo 24 de mayo 1998; e información sobre las conferencias en Santiago de Guayaquil (Ecuador), 8 - 11 agosto 2005, en Lima y Trujillo (Perú), 13 y 19 agosto 2005; y Emanuela Marinelli.
sábado, octubre 28, 2006, 01:56 PM -
Decreto de suspensión "a divinis" (15 junio 2005).
Rodolfo Cardenal Quezada Toruño, Arzobispo Metropolitano de Guatemala.
Dado que el 10 de junio recién pasado el Presbítero Eduardo Aguirre Oestmann, en carta enviada al Arzobispo de Guatemala, manifiesta no estar dispuesto a suspender toda actividad pastoral y de formación, que conlleva la predicación de la Palabra de Dios, la administración del sacramento de la penitencia sin la necesaria jurisdicción, la asistencia a supuestos matrimonios sin la delegación canónica exigida por el derecho canónico para la validez, tanto en esta Arquidiócesis como en otras Diócesis de Guatemala.
Considerando que los Presbíteros Eduardo Aguirre Oestmann, Francisco Simón Simón y Francisco Upum Tum, ex miembros de la Fraternidad Misionera de María, una Sociedad de Vida Apostólica de derecho diocesano y por la cual están incardinados a la Arquidiócesis de Guatemala; a pesar de la formal amonestación que les fuera hecha por el Arzobispo Metropolitano en decreto 68-05-05, han manifestado desobediencia a su legítimo mandato.
Por tanto, en uso de las facultades ordinarias que le otorga el código de Derecho Canónico, can. 1371 §2 y 1373, decreta la suspensión a divinis de los Presbíteros Eduardo Aguirre Oestman, Francisco Simón Simón y Francisco Upum Tum.
Declara públicamente que la así llamada Comunión Santa María del Nuevo Éxodo no tiene ninguna aprobación eclesiástica, por lo que, a quienes de buena fe han recibido atención pastoral de los Presbíteros mencionados, se les aclara que dichos sacerdotes no pueden asistir válidamente a matrimonios sin la debida delegación, ni oír confesiones válidas debido a la falta de jurisdicción necesaria que debe conceder el Obispo del lugar, ni pueden legítimamente predicar la Palabra de Dios.
Dado en el Palacio Arzobispal de Guatemala, el quince de junio de dos mil cinco.
+ Rodolfo Cardenal Quezada Toruño, Arzobispo Metropolitano de Guatemala
Por mandato del Señor Cardenal Arzobispo: Pbro. Eddy René Calvillo Díaz, Vice-Canciller
Decreto de excomunión (2 octubre 2006).
Rodolfo Cardenal Quezada Toruño, Arzobispo Metropolitano de Guatemala
Considerando que el cisma es un delito eclesiástico castigado por el Derecho Canónico con la excomunión latae sententiae (can. 1364 § 1) en la cual se incurre automáticamente sin necesidad de un proceso penal eclesiástico.
Considerando que en el cisma la persona, por su propia voluntad, se separa de la comunión eclesial al rechazar o la obediencia debida al Sumo Pontífice o la comunión con los miembros de la Iglesia en comunión con el Papa (can. 751).
Considerando que el señor presbítero Eduardo Aguirre Oestmann ha rechazado la autoridad del Obispo Diocesano y de la misma Santa Sede, persistiendo en la atención pastoral a grupos y comunidades al margen de la autoridad eclesiástica de varias diócesis, sin suspenderlas, como lo ha exigido repetidas veces la Sede Apostólica y no obstante haber sido amonestado por su Obispo Diocesano.
Considerando que, en un nuevo intento pastoral para solucionar esta penosa y dolorosa situación, se le propuso al presbítero Eduardo Aguirre lo siguiente:
Hacer la profesión de fe según el credo Nicenoconstantinopolitano.
Reconocer la autoridad del Papa Benedicto XVI mediante un juramento de fidelidad y obediencia.
Renovar el juramento de fidelidad y obediencia al Obispo Diocesano.
Suspender temporalmente todas las actividades pastorales emprendidas por la así llamada Comunión Ecuménica Santa María del Nuevo Éxodo y acudir a la Santa Sede para aclarar conceptos ambiguos y dudas, y buscar una solución jurídica a sus actividades pastorales.
De lo cual el presbítero Eduardo Aguirre, lamentablemente, sólo estaba dispuesto a hacer la profesión de fe.
Considerando que, desafortunadamente, se han agotado todos los medios pastorales y canónicos posibles para solucionar esta situación. Por lo tanto, en uso de sus facultades ordinarias y por delegación de la Congregación para la Doctrina de la Fe, declara la excomunión en la cual han incurrido el señor presbítero Eduardo Aguirre Oestmann, los sacerdotes que actualmente le siguen y los fieles que libre y responsablemente se adhieran a la así llamada Comunión Ecuménica Santa María del Nuevo Éxodo.
En virtud de lo cual, cobran efecto todas las prohibiciones establecidas en el can. 1331 del Código de Derecho Canónico, entre las cuales se subraya:
Al excomulgado se le prohíbe tener cualquier participación ministerial en la celebración del Sacrifico Eucarístico y cualquier otra celebraciones de culto; celebrar los sacramentos y sacramentales; recibir los sacramentos.
Si el excomulgado pretendiera participar en una celebración litúrgica de la Iglesia Católica, debe ser rechazado e incluso suspenderse la ceremonia, a no ser que haya una causa grave que lo impida. No puede desempeñar oficios, ministerios o cargos eclesiásticos y son inválidos los actos de régimen que realice. En consecuencia, la administración del Sacramento de la penitencia y la asistencia al Sacramento del Matrimonio son inválidas.
Además, en el caso del presbítero Eduardo Aguirre, no puede hacer uso del título honorífico de “Monseñor”, que recibió del Papa Juan Pablo II, como Capellán de Su Santidad el 19 de abril de 1985.
Dado en Palacio Arzobispal de Guatemala a dos días del mes de octubre de dos mil seis.
+ Rodolfo Cardenal Quezada Toruño, Arzobispo Metropolitano de Guatemala
Por mandato del Señor Cardenal Arzobispo: Pbro. Eddy René Calvillo Díaz, Vice-Canciller
Nota editorial.
La Santa Sede amonesta a obispo jubilado en Paraguay, otros decretos de excomunión : Comunicado sobre la situación eclesial del Arzobispo Milingo y Ordenación Episcopal ilegítima en China ...
martes, octubre 24, 2006, 10:46 AM -
El responsable de una librería católica encarga un informe para detectar si en su establecimiento hay obras vinculadas a sectas y a la New Age. Madrid, 23/10/2006 18:32
(VERITAS) El responsable de una de las librerías que la Sociedad San Pablo tiene en Madrid ha decidido encargar un informe para detectar si en su establecimiento podría haber libros de “dudoso” contenido religioso, vinculados a sectas y a grupos New Age. El autor del Informe ha sido el experto en sectas Vicente Jara, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), quien presentó los resultados de su informe el pasado 14 de octubre, según informó el último boletin de la RIES.
El autor denuncia que “algunas sectas y grupos de la New Age introducen sus libros y propaganda en librerías católicas”, y aunque defiende la “libertad” de las personas para escoger sus lecturas, advierte también “que no se debe contribuir a la confusión" y se debe asegurar que "si alguien va a una librería católica no encontrará obras de sentido negativamente católico (…) haciéndose pasar por literatura católica”.
“Nos consta que las librerías católicas hacen todo lo que está en su mano para que tal venta engañosa no se produzca, pero no siempre es fácil lograr un discernimiento riguroso. Por ello la RIES puede ofrecer una capacitación profesional para tal fin. A ello se ofrece, y pide ser un instrumento de colaboración siempre que sea requerido para ello por cualquier librería u organismo católico”, añade el autor del informe.
Jara presentó en el informe solicitado por el responsable de la librería de San Pablo un listado de las obras que no respondían a la religión católica. Entre ellas, las del autor Eckhart Tolle, con un bestseller de no-ficción, The Power of Now (“El poder del ahora”); las obras de Paul Sédir, nombre iniciático de Yvon Le Loup; las obras de la autora Diana Cooper, muy conocida en el Reino Unido; y las llamadas obras de Osho (Osho es el actual nombre de la secta de Rajneesh Chandra Mohan Jain), cuya “doctrina se basa en el yoga tántrico y fue conocido como el “gurú del sexo”.
Finalmente, el Informe desaconseja las obras de la editorial Sirio, ya que “la mayoría de sus obras son de contenido New Age” así como las obras que difunden el Eneagrama y la obra “El poder curativo de la crisis”, perteneciente a un tipo de psicología “pseudocientífica”, en la que “la misma locura es considerada como no patológica”.
lunes, octubre 23, 2006, 04:15 PM
Ciudad del Vaticano, 23 oct 2006 (VIS).- El Papa recibió este mediodía a los miembros de la Fundación Juan Pablo II, con motivo del XXV aniversario de su institución.
El Santo Padre manifestó su alegría por poderse encontrar con los "representantes de quienes se comprometen, en todo el mundo, en mantener viva la memoria de Juan Pablo II, de su enseñanza y de su obra apostólica a lo largo del pontificado. Hay que reconocer que este es un esfuerzo realmente prometedor, porque no se refiere únicamente al archivo o a la investigación, sino que afecta al misterio de la santidad del Siervo de Dios".
Tras poner de relieve que el compromiso de la fundación "asume un nuevo significado a raíz de la muerte del pontífice", el Papa señaló que "la recogida de los escritos pontificios y de la rica documentación de la actividad de la Santa Sede, además de las obras literarias y de los comentarios presentados en los medios de comunicación social, es, sin duda, un archivo completo, bien organizado y constituye una base para el estudio profundo y serio del patrimonio espiritual de Juan Pablo II".
"Precisamente hoy quisiera subrayar esta dimensión de la actividad de la fundación -continuó-, porque es muy importante: el estudio del pontificado. Juan Pablo II, filósofo y teólogo, gran pastor de la Iglesia, ha dejado una riqueza de escritos y gestos que expresan su deseo de difundir el Evangelio de Cristo en el mundo, empleando los métodos indicados por el Concilio Vaticano II y de trazar las líneas de desarrollo de la vida de la Iglesia en el nuevo milenio. Estos dones preciosos no se pueden olvidar. Hoy confío a vosotros, queridos miembros y amigos de la Fundación Juan Pablo II, la tarea de profundizar y manifestar a las generaciones futuras la riqueza de su mensaje".
AC/FUNDACION JUAN PABLO II/... - VIS 061023 (320)
sábado, octubre 21, 2006, 12:36 AM -
Les presentamos el mensaje emitido por el Consejo Pontificio para el diálogo entre religiones como signo de compromiso en favor de la paz en el final del Ramadán después de la polémica desatada en los medios de comunicación a raíz del discurso de Benedicto XVI en la Universidad de Ratisbona (12 septiembre 2006), durante su último viaje apostólico a Alemania (9-14 septiembre), y como gesto de buena voluntad en los preparativos de su viaje apostólico a Turquía (28 noviembre - 1 diciembre).
" ... Yihad, que en árabe significa “esfuerzo”, y en occidente se ha traducido como Guerra Santa. Sin embargo, según palabras del propio Profeta, la verdadera Yihad no es la de las armas, sino la interior. La que uno mismo emprende contra sus malos instintos ...".
Texto del libro "El Islam, patrimonio de todos”. Catálogo de la exposición celebrada entre el 29 mayo - 24 junio 2006, y organizada por la FUNCI (Fundación de Cultura Islámica). Editorial al-Fadila. Madrid, 2001.
"... Para los musulmanes el Ramadán no implica solamente esfuerzo y abstinencia, ... como un acto de penitencia sino como un método para fortalecer la voluntad ...".
Presentación del Mensaje por el final del Ramadán.
Ciudad del Vaticano, 20 oct 2006 (VIS).- Esta mañana se presentó en la Oficina de Prensa de la Santa Sede el Mensaje del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso con motivo del final del Ramadán.
Intervinieron en la presentación el cardenal Paul Poupard, el arzobispo Pier Luigi Celata y los monseñores Felix Anthony Machado y Khaled Akashed, respectivamente presidente, secretario, subsecretario y jefe de oficina para las relaciones con el Islam del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso.
El cardenal Poupard afirmó que su dicasterio envía mensajes de buenos deseos a los seguidores de tres de las mayores religiones mundiales: budistas, hindúes y musulmanes y visitan sus oficinas representantes sintoístas, sikhs y de otra religiones orientales. "Estos encuentros -dijo- son intercambiados por el Pontificio Consejo".
Entre las iniciativas del dicasterio, recordó el encuentro en Asís (Italia) del 4 al 8 de noviembre de 100 jóvenes -50 cristianos y 50 pertenecientes a diversas tradiciones religiosas- procedentes de distintos países, con motivo del XX aniversario de la Jornada Mundial de Oración por la Paz (27.X.1986). El objetivo es "reflexionar e intercambiar ideas, con la esperanza de que este encuentro ayude a los jóvenes a ser instrumentos de diálogo, de paz y de esperanza en el mundo".
A continuación intervino el arzobispo Pier Luigi Celata que trazó a grandes rasgos la historia de los mensajes, comenzada en 1967 por el entonces Secretariado para los no cristianos, que juzgó que el Ramadán "representase un momento oportuno para el dicasterio de la Santa Sede encargado de favorecer las relaciones con las diferentes tradiciones religiosas, de hacerse presente a las diversas comunidades musulmanas expresando sus sentimientos de participación amistosa".
"En todos estos años -constató el prelado-, ha crecido el aprecio, la atención y el interés por el mensaje y han aumentado las personalidades musulmanas que han respondido. (...) Es particularmente significativo el aprecio de los obispos, algunos de los cuales lo acompañan con una carta personal".
Por lo que se refiere al contenido, el arzobispo explicó que "no se limitan a expresiones de buenos deseos, sino que intentan establecer un contacto, de sintonizar con los destinatarios en una dimensión religiosa, basándose en los elementos que llevaron a los padres del Concilio a declarar "la estima por los musulmanes".
Los mensajes presentan además "temas de interés común, frecuentemente sugeridos por la actualidad, a veces crítica, para promover una reflexión encaminada a favorecer una comprensión más eficaz de algunos valores humanos fundamentales y una aportación de las dos religiones a las soluciones de diversas situaciones difíciles".
Monseñor Machado presentó a continuación el volumen recientemente publicado por el dicasterio "Diálogo interreligioso en la enseñanza oficial de la Iglesia católica desde el Concilio Vaticano II hasta Juan Pablo II (1963-2005)". Consta de 1766 páginas y se ha editado contemporáneamente en italiano, francés e inglés.
En este libro, explicó el subsecretario del Pontificio Consejo, "los católicos pueden hallar fácilmente los motivos teológicos del magisterio para el diálogo interreligioso y a los seguidores de otras religiones se les ofrece la enseñanza oficial de la Iglesia católica sobre las diversas religiones mundiales".
OP/MENSAJE RAMADAN/POUPARD:CELATA - VIS 061020 (500)
Cristianos y Musulmanes : Afrontar juntos los retos del mundo.
Ciudad del Vaticano, 20 oct 2006 (VIS).- Se publica hoy el Mensaje anual para todos los musulmanes con motivo del final del Ramadán, elaborado por el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Lo firman el cardenal Paul Poupard y el arzobispo Pier Luigi Celata, respectivamente presidente y secretario de ese dicasterio. El tema de este año ('Id al-Fitr 1427 E /2006 D.C.) es: "Cristianos y musulmanes, en diálogo confiado para afrontar juntos los retos del mundo".
Siguen extractos del documento, publicado en inglés, francés, italiano y árabe:
"Es hermoso poder compartir con vosotros este momento significativo en el ámbito de nuestras relaciones de diálogo. Las circunstancias particulares que acabamos de afrontar juntos, muestran también que, si a veces el camino de un diálogo auténtico puede ser arduo, es en cambio cada vez más necesario".
"El mes de Ramadán que habéis vivido ha sido también un tiempo de oración y reflexión sobre la difícil situación que atraviesa nuestro mundo. Aunque vemos las cosas buenas y damos por ellas gracias a Dios, es imposible no constatar los graves problemas que atenazan a nuestra época: la injusticia, la pobreza, las tensiones y conflictos internos a los países, pero también entre ellos. La violencia y el terrorismo constituyen una plaga particularmente dolorosa. (...) ¡Cuanta destrucción en pocos minutos de lo que se ha tardado tantos años en construir, a menudo a costa de muchos sacrificios!".
"Como cristianos y musulmanes, ¿no estamos llamados en primer lugar a ofrecer nuestra aportación específica a la solución de esta grave situación y de estos problemas tan complejos?. Está en juego, probablemente, la credibilidad de las religiones, pero también la de los líderes religiosos y la de todos los creyentes. Si no nos comportamos como creyentes, muchos se interrogarán sobre la utilidad de las religiones y sobre nuestra coherencia como hombres y mujeres que se postran ante Dios.
"Nuestras dos religiones conceden mucha importancia y espacio al amor, la compasión y la solidaridad. (...) Recordando esto, la encíclica (Deus caritas est n.d.r.) subraya la importancia de la caridad fraterna en la misión de la Iglesia: el amor para ser creíble, tiene que ser concreto (...) El amor debe ponerse al servicio de la vida cotidiana, pero también debe buscar soluciones justas y pacíficas a los graves problemas que aquejan al mundo".
"Allí donde podamos trabajar juntos, no lo hagamos separados. El mundo, y nosotros con él, tiene necesidad de cristianos y musulmanes que se respeten, se estimen y ofrezcan el testimonio de amarse y de actuar juntos por la gloria de Dios y el bien de todos los seres humanos. (...) Será una importante aportación para restablecer y reforzar la paz dentro de las naciones y entre los pueblos".
CON-DIR/RAMADAN/POUPARD:CELATA - VIS 061020 (460)
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